Puntúa esta banda sonora

Lost. Season 4

Perdidos (Cuarta temporada)
Michael Giacchino
     
Año:   2009
Sello:   Varèse Sarabande
Nº Tracks:   26
Duración:   78:18
     
Ficha IMDB
Web del Compositor
 

Reseña por:
Óscar Giménez

1. Giving Up the Ghost (02:40)
2. Locke’ing Horns (01:52)
3. Lost Away — Or Is It? (01:41)
4. Backgammon Gambit (01:19)
5. Time and Time Again (02:42)
6. The Constant (03:52)
7. Maternity Hell (02:31)
8. Karma Jin-itiative (01:24)
9. Ji Yeon (03:09)
10. Michael’s Right to Remain Wrong (01:54)
11. Bodies and Bungalows (01:23)
12. Benundrum (03:24)
13. Hostile Negotiations (02:21)
14. Locke-about (06:05)
15. There’s No Place Like Home (02:35)
16. Nadia on Your Life (01:42)
17. C4-titude (02:00)
18. Of Mice and Ben (02:19)
19. Keamy Away from Him (04:58)
20. Timecrunch (02:06)
21. Can’t Kill Keamy (01:48)
22. Bobbing for Freighters (05:20)
23. Locke of the Island (07:07)
24. Lying for the Island (04:53)
25. Landing Party (03:23)
26. Hoffs-Drawler (03:50)


Se desarrolla el universo musical de Lost hasta nuevos límites, con la aportación de nuevos temas entre los que destaca el creado para los Seis de Oceanic. Por otro lado, la edición discográfica equilibra la música dramática con los momentos acción y suspense mucho mejor que en las dos temporadas previas. Un CD redondo, valga la redundancia.


En este caso es difícil resaltar nada negativo.


Además de la revisitación de los temas de Sun y Jin en “Ji Yeon” y el de Desmond y Penny en “Lying for the Island”, sobresale el tema de los Seis de Oceanic en “There’s No Place Like Home” y “Landing Party”.

 
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Temporada de huelgas y flash forwards
     

¡ATENCIÓN, CONTIENE SPOILERS!

El final de la tercera temporada dejó a los supervivientes del vuelo Oceanic 815 pendientes de un hilo de esperanza. Tras enfrentarse a los Otros consiguieron comunicarse con un barco cercano a la isla que podía rescatarlos. La duda residía en las intenciones de quienes iban en aquel carguero. Ben Linus y John Locke tenían muy claro que debían defender la isla en lugar de ser rescatados, y el sacrificio de Charlie en la estación submarina constituía otra pista de que ese supuesto “rescate” tal vez era inexistente, aunque un buen grupo de losties, con Jack Shephard al frente, creyera que el barco era la luz al final del túnel.

A lo largo de la cuarta temporadas supimos que al menos seis personajes acabarían volviendo a la civilización, pero el quién y el cómo se fueron revelando gota a gota a través de los acontecimientos en la isla y de flash forwards, así como también algún flashback utilizado para manipular las ideas preconcebidas del espectador.

Desde el comienzo se nos presentó a cuatro personajes que llegaron del carguero a la isla en helicóptero: Daniel, Miles, Charlotte y Frank. Más adelante conocimos que el barco fue enviado por Charles Widemore con intención de liquidar a Ben, una misión comandada por un tipo cachas y cruel llamado Keamy. Además, el público se reencontró con un viejo conocido que quería saldar cuentas personales consigo mismo: Michael.

Pero el auténtico enfrentamiento de la serie fue con la huelga de guionistas que impidió escribir y rodar durante un buen puñado de meses. La espera para los fans se hizo eterna y, cuando arrancó la cuarta temporada, se anunció que solamente constaría de 14 episodios que, para más inri, se irían emitiendo a trompicones. Por entonces también se supo que las cinco temporadas previstas acabarían siendo seis, aunque con menor número de episodios cada una.

De vuelta a un solo CD
La menor duración de la temporada fue uno de los motivos de que se prescindiera de una doble edición discográfica y que Varèse Sarabande optara –con acierto- por un solo disco. Robert Townson había dicho que no podía meter toda la música que quería de la tercera temporada en un solo CD y por eso fueron dos. Para decidir el contenido de la cuarta edición tuvo que dejar cosas fuera, evidentemente, pero consideró que el abanico musical y dramático de la cuarta temporada se mostraba de la mejor manera que permitían los 78 minutos de duración del disco. Es cierto. El resultado es más equilibrado y disfrutable que las ediciones de la segunda y tercera temporadas, con abundante material dramático, compensado con piezas donde predominan la acción y el suspense, bien dosificados. Y tal como escribió Townson en el libreto, para llegar a la isla no necesitamos avión, puesto que Michael Giacchino nos llevaba a ella.

El highlight musical de esta cuarta temporada fue el nuevo tema creado para los Seis de Oceanic, una pieza sencilla y magistral que contiene toda la carga emotiva que significó el regreso a casa de la media docena de supervivientes que pudieron abandonar la isla. Su primera versión la escuchamos en “There’s No Place Like Home”, iniciada con piano mientras vemos aterrizando el avión del ejército que los lleva a Hawai, con las cuerdas entrando en el momento en que se abre la puerta trasera y los supervivientes se reencuentran con sus familias.

 

El tema vuelve a escucharse en varios momentos del disco asociado a esos seis personajes y en alguna que otra ocasión se combina con otros temas, como el Principal (“Can’t Kill Keamy”) o el de la Vida y la Muerte.

“Landing Party”, para la penúltima escena de la temporada, cuando los Seis de Oceanic llegan en balsa a una isla habitada del Pacífico tras haber estado en el barco de Penny, es una magnífica versión de esta joya musical de la cuarta temporada. Tras la entrada de las cuerdas, el chelo desgrana la melodía principal con acompañamiento de piano y, posteriormente, toda la orquesta, para acabar con un conmovedor final de chelo y piano.

 

 

En otros casos lo oímos como una amenaza, con intimidantes trombones y percusión, tal como sucede en “Of Mice and Ben”, pieza que acompaña sucesivas escenas en la isla de los personajes que saldrán de ella.

 

Continuando con temas nuevos, Giacchino nos presenta en “Time and Time Again” el Tema del Carguero, formado por series de cinco notas que crean un leitmotiv que combina aventura y peligro a partes iguales. Lo escuchamos por primera con las primeras imágenes aéreas del barco desde el helicóptero que transporta a Sayid y a Desmond.

 

Esas cinco notas suenan a menudo a lo largo de la cuarta temporada, asociadas tanto al carguero como a la gente que ha venido en él. Se escucha en cortes como “Locke-about”, “C4-titude” y en el climático “Bobbing for Freighters”.

En cuanto al cuarteto formado por Daniel Faraday, Miles, Charlotte y Frank Lapidus, algunos poseen temas musicales o motivos menores propios, aunque de escasa o nula presencia en la edición discográfica. En el caso de Frank, existe un motivo de acción formado por series rítmicas de tres acordes y percusión que se utiliza cuando da instrucciones para despegar o aterrizar un helicóptero o un avión. Lo encontramos en “Bobbing for Freighters” cuando arreglan la fuga de combustible del helicóptero para despegar del carguero.

 

Asimismo, existe música asociada a los experimentos de Faraday y al particular don de Miles cuando habla con los muerto. Se escucha en la serie, pero no está editada hasta los discos de las temporadas siguientes.

En el conjunto de nuevos temas encontramos al principio del CD una serie de acordes de carácter dramático asociados a la capacidad de Hugo para hablar con personajes fallecidos. Los oímos al inicio de “Giving Up the Ghost”, la primera vez que Charlie se le aparece en el instituto de salud mental donde está recluido. Giacchino recurre varias veces a este tema en episodios posteriores.

 

Por lo que atañe a música ya conocida, el disco incluye una serie de pistas que permiten sumergirse en mayor profundidad en el universo creado por el compositor. El Tema Principal suena en algún momento, pero pocas veces. Mientras, el de la Vida y la Muerte tiene su aparición en momentos claves; por ejemplo, en la nueva edición escuchamos una variación de “Looking Glass Half Full” -que acompañaba la muerte de Charlie en la tercera temporada- cuando Hugo recuerda a todos el sacrificio que hizo su amigo por los demás. Por eso, el Tema de la Vida y la Muerte con la frase integrada del Tema de Charlie, lo encontramos en el segundo corte, “Locke’ing Horns”.

 

El tema de Sayid aparece un par de veces a lo largo del disco. Lo escuchamos en “Nadia on Your Life”, cuando se reencuentra con su amada tras la rueda de prensa de los Seis de Oceanic, y en “Lost Away – Or Is It?”, una variación dramática bastante desarrollada que acompaña el momento en que sube al helicóptero de Frank junto a Desmond y el cadáver de Naomi.

 

El tema de Kate lo encontramos en “Backgammon Gambit”, en una versión inquietante, cuando, a espaldas de Locke, lleva a Miles a hablar con Ben, encerrado en los barracones de Dharma.

 

“The Constant” incluye una bella ejecución del tema de Desmond, iniciada con piano, al que pronto se une la sección de cuerda. El arpa y el violonchelo actúan como solistas en algún fragmento de la pieza, que se desarrolla hasta un arrollador crescendo que acompaña una escena de Desmond y Penny.

 

Pero la escena clave de la pareja en esta temporada tiene lugar en la Finale, cuando el barco de Penny rescata a los personajes que consiguieron salir de la isla en helicóptero, Desmond entre ellos. Es en “Lying for the Island” donde el tema Desmond brilla con toda su intensidad:

El tema de Rose y Bernard lo tenemos en “Karma Jin-iciative”, en una escena en la que Bernard recuerda a Jin que son los únicos hombres casados de la isla.

 

En cuanto al tema de la pareja de coreanos, es el que protagoniza el corte“Ji Yeon” en su versión más desgarradora, fundiéndose con el Tema de la Vida y la Muerte en un flash forward donde vemos a Sun y Hugo visitar la tumba de Jin.

 

El CD de esta cuarta temporada incluye por primera vez editado en disco el tema de Michael. En el episodio en que se nos relata cómo entró a formar parte de la tripulación del carguero escuchamos este leitmotiv escrito por Giacchino desde la primera temporada, formado por series de tres notas. El corte es “Michael’s Right to Remain Wrong” y acompaña la escena en que la madre de Michael le impide visitar a Walt.

 

Siguiendo con el orden del disco, “Bodies and Bungalows” es un agobiante tema de acción utilizado en el momento en que los mercenarios del carguero atacan Dharmaville. Giacchino emplea una variación del Tema de Acción de los Otros, que sube en tempo en intensidad progresivamente.

 

El tema de Ben lo encontramos varias veces, aunque el compositor lo dota de mayor carga dramática utilizando la melodía que sigue a los típicos glissandos de cuerdas o trombones. Así ocurre en uno de los momentos más intensos de la cuarta temporada: la muerte de Alex. Keamy la tiene como rehén y le dispara en la cabeza ante los ojos de Ben, un suceso que influirá decisivamente en el carácter futuro de este retorcido personaje. La cuenta atrás del jefe de los mercenarios mientras las cuerdas interpretan fúnebremente ese fragmento del Tema de Ben Linus en “Hostile Negociations”.

 

Para el personaje de John Locke hay nueva música. “Locke-about” presenta el llamado Tercer Tema de Locke, utilizado para escenas dramáticas o trágicas y que escuchamos al principio del corte con piano y luego con arpa y cuerdas.

 

En la misma pista emplea posteriormente el Motivo de Locke con piano y después el tema principal del personaje. Todo ello corresponde al flashback en el que el Locke está en el hospital en silla de ruedas y tiene su primer encuentro con Abbadon. Su tema principal aparece asimismo en “Locke of the Island”, cuando se encuentra con Richard Alpert y asume el liderazgo de los Otros sucediendo a Ben.

En su segunda mitad, ese corte se desarrolla como tema de intriga y acción, aspectos que dominan buena parte de las pistas correspondientes al final de temporada, como “C4-titude”, “Keamy Away from Him”, “Timecrunch”, “Can’t Kill Keamy” y “Bobbing for Freighters”, una montaña rusa de acción para la escena que transcurre en el carguero a punto de explotar.

 

En este grupo de tracks no podía faltar el Tema de Viaje, que se escucha por primera vez en “Nadia on Your Life”, cuando Sayid escapa del carguero en una Zodiac en dirección a la isla, y más tarde en “Timecrunch”, con imágenes de la misma Zodiac manejada ahora por Daniel Faraday.

 

La misma melodía que acompañaba el asesinato de Alex protagoniza otra escena esencial del final de temporada. Es el momento en el que Ben gira la rueda que moverá la isla, un acto que tendrá consecuencias, como todos sabéis, “impredecibles”. El Tema de Ben, tal como lo podemos escuchar en “Locke of the Island”, crece y crece en intensidad dotando de trascendencia a la escena.

 

La cuarta temporada finalizaba con los Seis de Oceanic rescatados llegando en balsa a la isla de Membata, momento que corresponde al magnífico corte “Landing Party”. Pero quedaba el cliffhanger final: descubrir la identidad del cadáver que se guardaba en la funeraria Hoffs-Drawler –que no es otra cosa que un anagrama de “flash forward”-. La música del último corte del disco comienza con trémolos de violines interpretando el Motivo de Jack, hasta la aparición de Ben en la funeraria, momento tras el que se desarrollan disonancias varias que acompañan su conversación. Finalmente, vemos que el ocupante del ataúd es Locke, imagen acompañada, evidentemente, del Tema del Misterio, del glissando de trombones y del golpe de percusión final. Como debe ser.

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