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Jane

Philip Glass
     
Año:   2017
Sello:   Sony Music
Edición:   Normal
Nº Tracks:   15
Duración:   58:01
     
Ficha IMDB
Web del Compositor
 

 

Reseña por:
Jordi Montaner

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1. In the Shadow of Man (4:17)
2. Time of Discovery (4:50)
3. Mother (4:06)
4. The Proposal (4:32)
5. Serengeti (4:05)
6. The Aggression (2:47)
7. Hugo Arrives (5:34)
8. Teeming Life (3:33)
9. Grub is Born (3:48)
10. A New Generation (4:12)
11. Parent and Child (3:18)
12. Flint Dies (3:12)
13. Time in Gombe (4:36)
14. Community Divides (1:29)
15. Perfect Life (3:44)

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“Serengeti”

 

“Hugo Arrives”

 

“Perfect Life”

BSOSpirit opina

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Nota media: 6,37

Ángel Aylagas (7), Josep Manel Blanch (5), Fernando Fernández (4), Asier G. Senarriaga (7), Óscar Giménez (7), Antonio Miranda (6), Jordi Montaner (8), David Sáiz (7)

 

Dos pioneros supervivientes del siglo XX

Jane Goodall y Philip Glass son dos pioneros supervivientes del siglo XX. Ella, de la observación de la conducta animal en estado salvaje; él, del minimalismo musical. Ella, en el valle de Gombe, en Tanzania; él, en un lúgubre estudio de Brooklyn, con un órgano que hoy parecería casi de juguete.

El destino, National Geographic y la particular sensibilidad de Brett Morgen reúnen a estos dos genios de la cultura 50 años después de iniciar sus respectivas carreras, con más de 80 años a su espalda cada uno de ellos y para componer un brillante retrato cinematográfico y musical.

Glass y Morgen (el realizador) apenas intercambiaron impresiones. Morgen, muy fan de Glass, conocía el modus operandi del compositor y quería que este se sintiera absolutamente libre a la hora de componer; como si se tratara de una sinfonía o de una pieza de ballet. Glass, por su parte, tuvo la oportunidad de sumergirse en las más de 100 horas de filmación que un aristócrata holandés afincado en Tanzania, el Barón Hugo van Lawick, acumuló con una vieja cámara de 16 mm desde que la joven Jane Goodall llegó al valle de Gombe y a lo largo de dos largas décadas.

La música de Glass tiene un carácter regresivo, primordial. No se expande demasiado en la erótica del paisaje, salvo en “Serengeti”, sino que se recrea en la intensa intimidad de muchas escenas que reviven la intimidad entre los chimpancés, la intimidad entre Lawick y Jane, entre Jane y los simios, o entre nuestra naturaleza humana y los parajes en los que dicha naturaleza vio la luz.

Para la música de Jane, Glass se apoya en su más íntimo colaborador, el teclista y arreglista Michael Riesman -una versión moderna del clave bien temperado de Bach– y de la City of Prague Philharmonic Orchestra, casi tan ducha en los cometidos melocinematográficos como la Sinfónica de Londres… Pero la mejor labor a reivindicar en esta BSO es la de la montadora musical Suzana Peric, que fue la encargada de lidiar con Morgen en la sala de montaje con respecto a qué cortes de la música de Glass se ajustaban mejor a cada escena… Las músicas de las películas no debieran valorarse solo con respecto a la labor de los compositores, puesto que instrumentistas, arregladores, orquestadores, ingenieros de sonido y montadores musicales son igualmente responsables de que el resultado final tenga un brillo u otro.

No es un secreto que la formación musical de Glass es tan extensa como anárquica. Estudió orquestación con Nadia Boulanger (como muchos grandes compositores de Hollywood), pero muy pronto en su carrera se cruzó con Ravi Shankar y decidió “inventarse” una forma revolucionaria de componer e interpretar música, a medio camino entre el río Ganges y el Hudson.

En música de cine es muy peligroso decir “su música siempre suena igual”, puesto que en esta vulgar apreciación pueden entrar compositores radicalmente distintos… Seamos más sutiles y reconozcamos que “Mother” flirtea con la intimidad en un intercambio de acordes entre piano y sección de cuerdas. “The Proposal” se acerca al esquema propio de un movimiento para un concierto de piano en el sentido clásico. “Serengeti” abre la orquesta a un optimismo de maderas y metales, dando rienda suelta a la imaginación siempre estricta de este compositor. “The Aggression” utiliza al trombón para acentuar el carácter violento de la escena. En “Teeming Life” la música de Glass se entretiene entre percusiones para denotar un ambiente caótico, como si la música tratara de cuajar en el espíritu de una ciencia nueva nacida en medio de una selva y basada en la observación de la naturaleza salvaje; en aprender de nuevo lo que, tras miles de años, todos hemos olvidado.

LO MEJOR: Glass posiblemente sea el compositor clásico vivo más importante en el universo de las músicas posibles. Un documental arropado con su música siempre juega sobre seguro.

LO PEOR: Cautivado por la energía de las filmaciones originales del Barón Hugo van Lawick, Glass se desentiende de la película y se concentra sólo en el espíritu de la música… En una entrevista reconoció abochornado que ni tan sólo había visto la película.

EL MOMENTO: “Hugo Arrives”… El preciosismo en este tema da a entender que Glass mira a Goodall a través del límpido objetivo de quien fuera su esposo y patrocinador.