Puntúa esta banda sonora

 

 

  Contagion

(Contagio)
Cliff Martinez
     
Año:   2011
Sello:   Water Tower Music
Edición:   iTunes
Nº Tracks:   20
Duración:   45:26
     
Ficha IMDB
 
Web del Compositor
 
 

Reseña Por:
Fernando Fernández

 
1. They’re Calling My Flight (3:02)
2. Chrysanthemum Complex (2:36)
3. Placebo (0:25) 
 4. Move Away From the Table (1:49)
5. The Birds Are Doing That (1:35)
6. Get Off the Bus (2:03)
7. 100 Doses (1:46)
8. Affected Cities (2:48)
9. Bad Day to Be a Rhesus Monkey (2:25)
10. I’m Sick (1:29)
11. Get Us to the Front of the Line (2:00)
12. Don’t Tell Anyone (2:13)
13. Forsythia (2:48)
14. It’s Mutated (2:22)
15. Merry Christmas (1:39)
16. They Didn’t Touch Me (2:02)
17. There’s Nothing in There (1:52)
18. Handshake (4:16)
19. Bat & Pig (2:39)
20. Contagion (3:37)
 
 

“They’re Calling My Flight”

“Merry Christmas”

“Contagion”

 


El interesante tema principal, con un importante componente retro y aportaciones acústicas que se disfruta sobre todo en “Contagion”.


El horrendo sonido de alarma de reloj en “Placebo”. Sin ningún sentido o importancia en el resto de la banda sonora.


El tema principal y poco más.

 
  alt  
 
 
Para amantes de la electrónica temática ochentera
 

altLa verdad es que tengo que reconocer que, personalmente, me gusta la manera en que Soderbergh se enfrenta a películas de aire más convencional y de género. Principalmente porque, ya sea por historia, o por su factura técnica, suele aportar una mirada diferente a la habitual. Y especialmente en sus proyectos con múltiples personajes y líneas narrativas, que suele reforzar con unos repartos espectaculares.

Contagion se presenta dentro de esas premisas interesantes, y con la promesa del director de hacer una película de terror en lo cotidiano. Algo más cercano a La Amenaza de Andrómeda que a Estallido,por explicarnos.

Y para darle entidad musical, de nuevo vuelve a contar con uno de sus colaboradores habituales. El antiguo batería de los Red Hot Chili Peppers, Cliff Martinez. Con lo cual y conociendo sus colaboraciones previas ya tenemos muy claro por dónde van a ir los tiros de su banda sonora: electrónica, atmósferas y texturas. El resultado la verdad es que defrauda un poco, y no termina de ofrecer nada, simplemente, original.

altLo que está claro desde el inicio de la partitura es que nos podemos olvidar de las melodías (que no de los elementos temáticos, como comentaré luego). Aunque no está de más reconocerle la efectividad de lo que busca y persigue con la música. Soderbergh consigue mantener en su thriller virológico, un aire muy cercano al de las películas de los años 70. Por su sentido de la premura, de la tensión. La música de Martinez persigue aumentar aún más esa sensación.

Sin embargo curiosamente, Martinez parece centrarse más en un sonido cercano a la música electrónica y sintetizada de los años 80, que a la experimental de años anteriores. Este es uno de los primeros momentos en que se aprecia el convencionalismo que asalta a la banda sonora. De primeras porque, aunque inicialmente crea un tema realmente entretenido que escuchamos en “They’re Calling My Flight”, la música en su conjunto no termina de evolucionar en ningún momento, ni parece llegar a ningún lado. Y eso que probablemente estemos ante una de las partituras más accesibles del compositor desde “Solaris”. Su mezcla de elementos acústicos y electrónicos así lo da a entender. Pero precisamente al tratarse de una de las bandas sonoras más ambiciosas del compositor, hace que el resultado final termine siendo aún más fallido.

Desde luego para aquellos amantes de la electrónica temática ochentera, este tema principal que mencionaba anteriormente, y que se puede volver a disfrutar en “Contagion”, “Forsythia” y en “Affected Cities”, va a ser un elemento de disfrute claro. Especialmente con los momentos en que el piano se convierte en el centro melódico de importancia de dichas piezas. El tema desde luego permite ofrecernos una melodía clara y cercana a una historia moderna, tecnológica y avanzada. Con diferentes pulsos, sonidos y efectos que consiguen crear esa sensación y textura. Pero sin ningún tipo de variación, evolución o avance. Simplemente con un sentido de movimiento y ritmo continuo. Pero la pieza permanece prácticamente invariable cada vez que reaparece.

A partir de aquí el resto de la banda sonora se mueve, por un lado, en piezas que buscan ofrecer una mayor sensación de tensión (“Move Away from the Table”, “Get Off the Bus”, “100 Doses”, “Get Us to the End of the Line” y otras). Las cuales se componen de pulsos y ritmos, acentuados con una percusión metálica, con un nivel monótono y repetitivo. En ocasiones aprovecha para meter un poco de elemento emocional con la aparición de cuerdas y elementos acústicos, que es la única variación apreciable en la gran mayoría de las piezas.

altPor otro lado, otras piezas parecen querer jugar más con el suspense, añadiendo atmósferas, más pausa y más elementos acústicos. Especialmente destacan los apoyos orquestales y la aparición del erhu en piezas como “Chrysanthemum Complex”. Pero la verdad es que en su conjunto termina resultando todo algo repetitivo e impersonal.

Sólo el refuerzo del componente emocional en piezas como “Merry Christmas”, “The Birds Are Doing That” o “Handshake” hace ofrecer un poco de (esperada) variación a la música. Pero desde el comienzo la música intenta mantener un componente agresivo y duro en su concepto sonoro, que sólo el piano y el componente retro de la música hacen más agradable. El problema es que su aportación es nula a la narrativa y a la evolución de la partitura. Termina siendo, simplemente, un conjunto de música de fondo.

Desde luego que los que conozcan a Cliff Martinez no se van a sentir sorprendidos en absoluto. Es un sonido esperado, y que en momentos se adapta y funciona bien con la película. Pero, especialmente en su escucha aislada, no aporta demasiado a lo que podía haber sido. Por supuesto que si lo que se busca son sonidos atmosféricos y disonancias, el resultado es adecuado. Sólo que tal vez ya va siendo hora de buscar y pedirle algo de mayor madurez y adaptación en su música. Esta banda sonora, podía haberlo alcanzado, y en momentos parece querer ser algo más. Pero se diluye completamente en los arreglos electrónicos de la misma.

Un interesante tema principal no puede ser todo lo que pueda dar de sí un compositor.