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Whisky Galore!

Patrick Doyle
     
Año:   2017
Sello:   Air-Edel Records
Edición:   Normal
Nº Tracks:   33
Duración:   54:05
     
Ficha IMDB
 

 

Reseña por:
Jordi Montaner

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1. Whisky Galore (Dedicated to Sean Scanlan) (1:53)
2. Life Without Whisky (1:30)
3. Lipstick Swing (0:55)
4. Sweetheart Shuffle (1:41)
5. Sergeant’s Homecoming (1:53)
6. The Drought (3:03)
7. Thick Dense Fog (1:03)
8. New York Whisky (2:28)
9. Fifty Thousand Cases (0:45)
10. Odd Surprise (1:49)
11. Midnight Raiding Party (1:34)
12. Gairm Na h-Oidhche (3:12)
13. Whisky Down Below (1:42)
14. Starting to Sink (1:46)
15. Hiding the Whisky (2:06)
16. Raise the Alarm (1:41)
17. Free Gratis Jig (1:36)
18. Smuggler’s Shanty (0:57)
19. Macroon Stays Silent (1:23)
20. Silk Stocking Stomp (0:34)
21. The Reitach (1:20)
22. Slainte (1:28)
23. Cock o’ the North (1:29)
24. Fairy Dance (0:37)
25. The Todday Jig (0:24)
26. Cutter Ahoy (2:10)
27. Officer Arrives (1:26)
28. Customs Search (0:53)
29. To the Cave (4:15)
30. Blocking the Road (1:17)
31. Macdougall’s Jig (1:06)
32. Fear a Bhata (2:18)
33. Mrs. Macleod of Rassey (1:51)

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“Whisky Galore (Dedicated to Sean Scanlan)”

 

“Gairm Na h-Oidhche”

 

“Macdougall’s Jig”

BSOSpirit opina

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Nota media: 6,87

Ángel Aylagas (7), Fernando Fernández (7), Asier G. Senarriaga (8), Óscar Giménez (7), Juan Ramón Hernández (7), David Martínez (6), Antonio Miranda (5), David Sáiz (8)

 

Puro Scotch

Whisky Galore! es una novela escrita por Sir Compton Mackenzie en 1947, que el propio Mackenzie adaptó al cine dos años más tarde y que se tiene por una de las tres mejores películas rodadas en Escocia a cargo de escoceses (junto con las muy posteriores Wicker Man y Highlander).

Tan o más escocesa que el whisky, la Whisky Galore! original se rodó en la isla de Barra (Hébridas Occidentales) y fue dirigida por Alexander MacKendrick. Estuvo nominada a mejor película en los BAFTA de 1950. La banda sonora original corrió a cargo de Ernest Irving, quien se limitó a ilustrar un catálogo de temas escoceses muy arraigados en las tabernas costeras… Al igual que John Ford con The Quiet Man (rodada en el condado irlandés de Mayo, atrayendo por primera vez las cámaras y la opinión pública hasta una región hasta entonces desconocida), la Whisky Galore! original puso a Escocia y los escoceses en el paisaje británico de la posguerra. El autor Mackenzie confesó públicamente que su novela (y su guión) partían de un suceso ocurrido en plena segunda guerra mundial y mantenido en secreto…

El SS Politician era un buque mercante estadounidense de 8.000 toneladas que zarpó el 5 de febrero de 1941 del puerto de Kingston (Jamaica) con destino a Nueva Orleans llevando en sus abarrotadas bodegas 28.000 cajas de whisky de malta. Aquella misma noche, se desató en el Caribe un huracán sin precedentes que barrió aquel barco tan hacia el este que fue a naufragar en la Isla de Eriskay (Escocia).

El isleño Duncan MacInness se dirigía como cada día a la pequeña escuela de Roshinish Point cuando, a modo de aparición, divisó en la costa un barco gigante encallado. No había señales de vida y los isleños temieron que no pudieran haber supervivientes hasta que divisaron diminutos botes salvavidas aproximándose al puerto con los que toda la tripulación del Politician consiguió ponerse a salvo…

Extrañamente, los marineros estaban de muy buen humor y, al pisar tierra, gritaron a los isleños: “¡Venga, señores, únanse a la fiesta!”… Las autoridades locales pronto se hicieron cargo del asunto y un remolcador de la Navy custodió el buque embarrancado prohibiendo a todo quisqui acercarse a él bajo ningún pretexto (el whisky estaba sometido en tiempo de guerra a leyes de racionamiento muy estrictas)… Pero la tentación estaba servida y los locales pusieron en juego toda su maña y su capacidad de reacción (burlando a los militares) para hacerse cargo del generoso botín con que el mar les había obsequiado.

El whisky en Escocia no es cosa menor. La palabra, de origen gaélico, significa “agua de vida” y ostenta una importancia que raya en lo litúrgico y religioso… Poco habrá que no sepa Patrick Doyle de whisky y de Escocia. El compositor siempre se ha mantenido muy fiel a sus raíces glasgovitas y, en cierto modo, este proyecto le ha supuesto una regresión a su tierra natal, a sus orígenes. Doyle dedica el disco a su amigo fallecido poco después de rodar Whisky Galore!, el actor Sean Scanlan, nacido como él en Glasgow. “Uniéndose a la fiesta”, Doyle invita al violinista Christopher Stout, al gaitero Jarlath Henderson y a la cantante Mairi MacInnes a una velada céltica en la que el compositor actúa sólo a modo de druida, preparando los acicates necesarios y encargando a su hija Abigail la letra de una canción cantada en gaélico (“Gairm nah-Oidche”, que significa “aviso nocturno”).

Los ritmos celtas absorben casi toda la partitura, dejando sólo dos temas –“Sweetheart Shuffle” y “Silk Stocking Stomp”– a modo de charlestones con los que vestir las espurias alegrías de influencia americana que, junto a los cigarrillos y la goma de mascar, aliviaban la tensión nocturna de la guerra. Doyle reconoce que con Whisky Galore! no hizo sino enhebrar de nuevo la aguja de la película de Pixar Brave con prácticamente la misma lana (casi los mismos solistas).

Junto con el himno de batalla “MacDougall’s Jig”, la canción de Mairi MacInnes marca una de las escenas más potentes de la cinta, cuando los isleños acuden remando al barco que se hunde para “salvar” el whisky… Doyle también guiña un ojo a los westerns musicados por Morricone con la inclusión de una guitarra eléctrica que retrata a los isleños como truanes fronterizos en pleno duelo.

El Whisky Galore! nuevo se asemeja en casi todo al viejo. Si la versión de 1949 duraba 82 minutos, la actual dura 18 minutos más. Las mujeres tienen más protagonismo. En los títulos de crédito se especifica por escrito: “Ninguna bebida alcohólica ha sido consumida durante la realización de esta película”…

Doyle asegura que, cuando se lo explicaron, la música estaba muy alta. Y otro guiño cómico: el nombre del barco siniestrado (SS Politician) ha sido sustituido, a modo de presagio, por “SS Cabinet Minister”.

LO MEJOR: El “duende” con que Doyle se recrea en el folklore de su tierra natal, con un dominio sobresaliente de los recursos étnicos al orden del día.

LO PEOR: Si la película sucumbe al lastre de tratarse de un remake, la banda sonora le acompaña en esta derrota.

EL MOMENTO: “MacDougall’s Jig”, con permiso de Doyle, es el tema más potente de la banda; el que marca también una inflexión en el desarrollo dramático de la película a modo de un himno de batalla…