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Children of the Whales

Hiroaki Tsutsumi
     
Año:   2018
Sello:   Lantis
Edición:   Doble CD
Nº Tracks:   52
Duración:   122
     
Ficha IMDB
 

 

Reseña por:
Juan Ramón Hernández

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CD1

1. Song of Heart – PV ver-
2. To its future (TVsize)
3. Hypergraphia
4. Paradise
5. Play of Sand
6. Mujirushi no Chou
7. Faction
8. Apatoia
9. Wuda
10. Soul Shape – Passion –
11. Rainbow Over Sand
12. Young Bud String
13. Sand Colored Strings
14. Reunion With Mind
15. Night of a Fly
16. Mud Whale Past
17. Snaildragon
18. Urawabayanagi
19. Farena’s Twin
20. Disturbing Premonition
21. Dark Darkness
22. Sand Burial Song
23. Cage of Dusty
24. Bells of Tragedy
25. Roar of Heartless
26. SIMIA
27. White Song
28. To its future -Guitar ver-

CD 2

1. Song of Light
2. Selection of People of Exile – Quartet ver –
3. Cage of Dust – Emotional Cello ver –
4. Eve before the Attack
5. Confrontation of Sandstorm
6. Invasion of Skiross
7. Storyteller
8. God of Death
9. Clown Lion
10. Crazy 2 People
11. Silver Gray String
12. Hathi Tairo – Piano ver –
13. Lord of Another Country
14. New Key
15. Secret Song
16. Selection of People of Exile
17. Peeled Paradise
18. Soul Shape – Life –
19. Fallenna’s Evil Spirit
20. Battle of the Whale
21. Sparkling Life
22. Sailing of Your Choice
23. Song of the Heart – TV track ver –
24. Hathi Tairo (TVsize)

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“Paradise”

 

“Battle of the Whale”

 

“Sparkling Life”

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Absolutamente todo: la elección de componer para pocos instrumentos en la mayoría de los temas, el perfecto tono de estos con la historia, sin superponerse nunca a esta y su brillante parte final.

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No hay ni un pero por mi parte a esta joyita.

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Hay tantos… Hoy diré “Paradise”, “Play of Sand”, “Selection of People of Exile”, “Battle of the Whale” y “Sparkling Life”.

BSOSpirit opina

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Nota media: 7,75

Fernando Fernández (8), Asier G. Senarriaga (7), Óscar Giménez (7), Juan Ramón Hernández (9)

 

Una distopía para disfrutar con tranquilidad

Cuando hace unos meses cayó en mis manos, gracias a la editorial Milky Way, el primer tomo (actualmente la editorial asturiana acaba de editar el tercer tomo aquí en España y en Japón son 11 los editados hasta la fecha) de Kujira no Kora wa Sajou ni Utau AKA Children of the Whales y comencé a leerlo, supe que estaba ante una historia que me iba a enganchar sí o sí, pues si hay algo que me guste es que me cuenten una historia distópica bien planteada, con buenos personajes y que se cocine poco a poco mientras nos hacemos muchas preguntas respecto a ella. Es por eso que en cuanto tuve oportunidad de ver la primera temporada de su adaptación al anime (os recuerdo que Netflix comenzará a emitirla a partir del 13 de marzo) no dudé ni un segundo en ver los 12 episodios de los que consta para saber cómo continuaba esa trama que, aunque pausada en su desarrollo, ya me tenía más que ganado.

La historia escrita por la mangaka Abi Umeda nos traslada a una época indeterminada en donde conoceremos a Chakuro, un joven de 14 años que es el archivista de la Ballena de Barro, una isla habitada por medio millar de personas que flota a la deriva sobre la superficie de un interminable mar de arena . Nueve de cada diez de los habitantes de la isla han sido bendecidos a la par que maldecidos (Chakuro incluido) con la habilidad de usar la saimia, unos poderes especiales que los condenan a una muerte prematura al rebasar la barrera de la treintena.

Chakuro y sus amigos han tropezado con otras islas desiertas de las cuales se abastecen, pero nunca han encontrado, visto o escuchado hablar de una civilización que no sea la suya. Un día, haciendo junto a otros compañeros un reconocimiento a una isla tan grande como la Ballena de Barro, el joven se topa con Lykos, una extraña chica que cambiará su destino y el de todos los habitantes de la isla.

Con Kyōhei Ishiguro (Fairy Tail) en la dirección, Children of the Whales es una historia que se va cociendo a fuego muy lento, dándonos miguitas en cada episodio de lo que realmente rodea a unos protagonistas, que ofrecen una amplia gama de arquetipos y a los que les espera más de un drama en su búsqueda de la libertad y la verdad a lo largo de los episodios de los que consta la temporada. La animación es muy preciosista en cuanto a localizaciones y paisajes, recordando en ocasiones a Nausicaa del Valle del Viento, lo que ayuda mucho a que en lo visual este anime nos entre muy rápido por los ojos y si el tranquilo desarrollo de los acontecimientos junto a las preguntas y dilemas que se nos van planteando nos han “ganado”, vamos a disfrutar mucho del conjunto, aunque reconozco que no es serie para todos los gustos y muchos espectadores (los más jóvenes y quienes gusten de la acción sobre todo) se apearán de ella en sus primeros episodios. Comprensible y muy lícito, pero yo aconsejaría llegar hasta el sexto episodio antes de tomar esa decisión.

Música para retratar emociones y sentimientos

Uno de los elementos clave para que Children of the Whales sea a mis ojos y oídos tan estupenda es sin duda alguna su banda sonora, la cual logra transmitir todo aquello que esta historia necesita, ya sean emociones, momentos, paisajes, acciones, etc.

Tras su composición está Hiroaki Tsutsumi, joven compositor que hace mucho tiempo se ganó toda mi atención con trabajos como Valkyrie Drive -Mermaid-, Ao Haru Ride, Orange, Kuromukuro o The Seven Deadly Sins (no confundir con la serie a la que le pone música Hiroyuki Sawano). Todas ellas bandas sonoras que ya dejaban muy claro el talento del compositor para acompañar historias con su música.

En esta que nos ocupa, Tsutsumi ha escogido, siendo el tipo de historia que es, crear una extensa partitura con música tranquila y acorde a lo mostrado en pantalla, para ser interpretada con pocos instrumentos y que nunca se ponga por encima de las imágenes, logrando un conjunto muy hermoso y homogéneo en el que instrumentos como violín, chelo, mandolina y guitarra junto a flauta irlandesa y gaita irlandesa, piano, oboe y duduk son protagonistas absolutos de la música.

Entrando en faena y con tanto por destacar, comenzaré por los cortes en los que el piano lleva las riendas y entre los que destacan los siguientes: “Paradise”, tema que sirve para retratar la apacible vida que llevan los habitantes de la Ballena de Barro y sus quehaceres diarios, donde el sonido de la mandolina y la flauta irlandesa otorgan ese aire isleño y de aparente idilio para reflejar donde viven los protagonistas. En “Faction” son el chelo y guitarra acústica los que acompañan al piano para mostrar la realidad de uno de los grupos que pueblan la isla, siendo la melancolía y la añoranza lo que se quiere apuntalar en el retrato de esos personajes.

Con “Rainbow Over Sand” la música nos traslada nuevamente a momentos armoniosos de la comunidad bajo las notas del piano acompañándose de la marimba y la flauta irlandesa, dibujando el hermoso paisaje que aparece ante nuestros ojos y los de los habitantes de la isla, volviéndose nuevamente la música triste y melancólica en el corte “Farena’s Twin” donde es el oboe el que da la réplica al piano para retratar un duro momento de la historia.

Destacaré por último en este bloque el también melancólico “Hathi Tairo (piano ver.)” adaptación a piano de uno de las canciones que aparecen en la serie y que aquí, dicho tema es utilizado a modo de despedida para los fallecidos.

Otro bloque a destacar es en el que principalmente las cuerdas son las encargadas de llevar la batuta en el desarrollo de los temas. En tan extenso y variado temario destacaré sólo algunos de ellos. El primero será “Play of Sand”, un corte de aires celtas gracias a la utilización junto al violín de la flauta irlandesa y el bodhran que a modo de música tribal acompaña a un momento de juego y esparcimiento de Chakuro y sus amigos. “Mujirushi no Chou” nos presenta bajo la música de la mandolina y el oboe a uno de los altos cargos de la isla mientras este explica la carga que le supone la responsabilidad de responder ante todos los habitantes de esta. Una conversación de dos minutos muy reveladora en el que la música deja muy patente lo bien trabajada e integrada que está con historia e imágenes.

“Young Bud String” es otro tema asociado a recuerdos. En esta ocasión a recuerdos de la niñez y la guitarra acústica funciona de maravilla para retratar el momento en que se conocieron Ouni y Nibi y el fuerte lazo que se forjó entre ellos.

Bajo las notas de guitarra, mandolina y chelo se nos muestra el corte “Reunion With Mind”, otra pieza vitalista cuyo mensaje para los protagonistas es muy espiritual a la par que esperanzador y que les servirá para infundir tanto determinación como alegría a sus corazones.  Este tema da paso a “Night of a Fly” un bellísimo corte en el que el chelo, guitarra y la mandolina muestran emociones en una noche única que solo ocurre una vez al año a la vista de los habitantes de la isla.

Otro tema a resaltar en este bloque es “Selection of People of Exile – Quartet ver-“, versión en cuarteto de uno de los mejores temas de la banda sonora y que en esta ocasión es un esbozo del futuro que más adelante aguardará a los habitantes de la isla, el cual se complementa al dedillo con “Cage of Dust – Emotional Cello ver-“, donde nuevamente queda manifiesta la gran carga de responsabilidad que tienen personajes como Suou, Shuan o los ancianos del consejo.

Para finalizar dicho bloque mencionaré también  “Crazy 2 People” y “Silver Gray String”. El primero con claras referencias españolas a la guitarra y el segundo con reminiscencias orientales. Ambos cortes son acompañantes junto a “Clown Lion” de las andanzas y locuras de liontari, uno de los enemigos más destacables de Chakuro y de los habitantes de la Ballena de Barro.

En la partitura también encontraremos pasajes corales así como otros en los que prima la electrónica. En los corales destacar “Soul Shape – Passion-” y “Storyteller”,  el primero con la mezcla de voces femeninas y masculinas acompañadas por el órgano para dar solemnidad a un encuentro con deidades ya olvidadas. En el segundo son las voces masculinas las encargadas de acompañar la lectura e imágenes de la historia de un libro que durante cien años se ha creído a pies juntillas por parte de los enemigos de los habitantes de la isla y que tacha a estos últimos de seres malvados condenados al exilio. Aún hay otro tema más en el que el coro es protagonista pero por su utilización lo dejaré para la parte final de la reseña.

De los pasajes con electrónica como protagonista me detendré en “Apatoia”, corte que sirve de presentación al primer encuentro entre Chakuro y Lykos y en cuya música prima el dibujar lo desconocido del mundo que se presenta ante los ojos del protagonista al explorar esa isla y descubrir los restos de una civilización que nunca imaginó. Por otro lado está “Confrontation of Sandstorm” donde las cuerdas y el duduk refuerzan la sensación de tensión y peligro junto a la electrónica antes de una importante batalla.

Aunque en su mayoría la banda sonora está compuesta por piezas en las que se utilizan pocos instrumentos, Tsutsumi siempre gusta de escribir grandes temas orquestales y es en el tramo final de la historia, justo cuando lo necesita, donde el joven compositor deja patente el gran orquestador que es además de gran compositor, dejándonos cuatro temazos.

El primero “Selection of People of Exile”, cuyo espectacular entrada de la sección de cuerdas, poderosa y triunfante contrasta con las comedidas y hermosas notas a piano que van desgranando y acompañando cada palabra de Suou mientras la cámara va pasando uno a uno por los protagonistas, los cuales sienten una nueva llama en sus corazones ante el futuro que les aguarda. El siguiente en esta lista es el corte “Battle of the Whale” donde nuevamente las cuerdas (más percusión, vientos y metales) son fiel reflejo del valor y determinación de Chakuro y el resto de habitantes de la isla, siendo igualmente el piano el que da la pausa dramática a toda la secuencia que acompaña la música.

Y ahora sí, le toca el turno al tema que antes he obviado en el bloque coral. Dicho tema es “Sparkling Life, en él se aúnan durante todo su desarrollo las voces femeninas y masculinas para junto al resto de la orquesta, con especial protagonismo de la sección de cuerdas, mostrar la unión y sacrificio de un pueblo que pese a todos los reveses sufridos se alza con más fuerza que nunca ante la adversidad para salir triunfante de ella.

Es “Sailing of Your Choice” el último de estos cuatro temas orquestales, el cual con un tono más sereno a la par que liberador y esperanzador sirve de timón al nuevo rumbo que toman las vidas de los protagonistas liberados ya de su exilio (aunque no de los peligros y amenazas a los que se han visto sometidos), donde las cuerdas, vientos, piano y metales dibujan el camino a unas desconocidas tierras que les prometen todo aquello de lo que se han visto privados durante su larga travesía por el mar de arena.

No olvidaré tampoco destacar las canciones que contiene la banda sonora, tanto “Song of the Heart”, con arreglos y compuesta por el propio compositor y con un gran calado en la parte final de la serie así como los temas de apertura y cierre de esta: “To its Future” y “Hathi Tairo” interpretadas por las cantantes Rionos y Ririko, respectivamente.

No voy muy desencaminado aunque estemos a primeros de año diciendo que esta Chidren of the Whales va a ser una de las bandas sonoras del año llegadas desde Japón y a nivel global también. Un score que apuntala a su compositor como uno de los músicos más a tener en cuenta en el actual panorama de la música para el audiovisual. Como he dicho al principio, en nada tenéis la serie disponible en Netflix y podréis echarle un vistazo así como comprobar la enorme calidad que atesora su música al margen de que os entre la historia o no. Dadle una oportunidad, no os arrepentiréis.