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Valerian and the City of a Thousand Planets

(Valerian y la ciudad de los mil planetas)
Alexandre Desplat
     
Año:   2017
Sello:   EuropaCorp
Edición:   Normal
Nº Tracks:   32
Duración:   100:10
     
Ficha IMDB
Web del Compositor
 

 

Reseña por:
Óscar Giménez

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CD1

1. Pearls on Mul (07:36)
2. Reading the Memo (01:23)
3. Big Market (02:05)
4. Flight Above the Big Market (02:44)
5. Showtime (02:38)
6. Valerian in Trouble (01:38)
7. Bus Attack (03:08)
8. Arriving on Alpha (02:06)
9. Pearls Attack (04:05)
10. Valerian’s Armor (02:09)
11. Spaceship Chase (03:33)
12. Submarine (03:00)
13. Medusa (01:59)
14. Shoot (01:35)
15. Fishing for Butterflies (01:58)
16. Le Souper du Roi (01:59)
17. Boulanbator Combat (03:02)
18. Bubble (02:32)
19. Pearl’s World (06:24)
20. The City of 1000 Planets (03:50)
21. I Am a Soldier (02:04)
22. Pearls Power (01:49)
23. Final Combat (07:06)

CD 2

1. Space Oddity (05:18) performed by David Bowie
2. I Feel Everything (03:02) performed by Cara Delevingne
3. Jamming (03:19) performed by Bob Marley & The Wailers
4. We Trying to Stay Alive (03:13) performed by Wyclef Jean & Refugee Allstars
5. A Million on My Soul (Radio Edit) (02:59) performed by Alexiane
6. Rappcats (Instrumental Version) (02:02) performed by Quasimoto
7. Bubble Dance (02:25) performed by Julien Rey
8. The World (Is Going Up in Flames) (03:22) performed by Charles Bradley
9. A Million on My Soul (Original Version) (04:07) performed by Alexiane

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Tema de Valerian en «Flight Above the Big Market»

 

Tema de los Pearls en «Pearls on Mül»

 

Tema heroico en «Valerian’s Armor»

 

Tema de Valerian y Laureline en «Shoot»

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Desplat nos regala una gran banda sonora, trabajadísima, llena de ideas y que se disfruta de principio a fin.

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La distribución de temas de la edición americana, que mezcla en su primer CD canciones y varios cortes de la partitura, rompiendo la lógica de la banda sonora.

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Hay muchos, pero por seleccionar solamente un par: “Valerian’s Armor” y “The City of the 1000 Planets”.

BSOSpirit opina

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Nota media: 8,18

Ángel Aylagas (7), Josep Manel Blanch (7), Fernando Fernández (9), Asier G. Senarriaga (8), Óscar Giménez (10), Ignacio Granda (7), Juan Ramón Hernández (7), David Martínez (8), Antonio Miranda (9), Jordi Montaner (9), David Sáiz (9)

 

Muy satisfactoria primera colaboración Besson-Desplat

Enamorado desde niño de las hazañas de Valèrian et Laureline, cómic cuya primera historia publicó la editorial francesa Pilote en 1967, Luc Besson llevaba años y años planeando llevar a la gran pantalla las aventuras de esta pareja de agentes especiales que crearon el guionista Pierre Christin y el dibujante Jean-Claude Mezières. De hecho, este último participó en el diseño de El quinto elemento, film dirigido por Besson en 1997, y en un momento del rodaje le dijo riendo: “¿Por qué haces esto? ¡Deberías estar haciendo Valerian!”

Parece que por entonces los efectos visuales cinematográficos no habían alcanzado, en opinión de Besson, la calidad necesaria para llevar al cine sus historias de ciencia-ficción favoritas de la infancia. Pero finalmente pudo cumplir su propósito con esta Valerian and the City of a Thousand Planets, con Dane DeHaan y Cara Delevingne en los papeles estelares, una película magnífica desde el punto de vista visual, pero que ha tenido una tibia acogida por parte de crítica y público.

A pesar de ello, la música sí que está a la altura de los efectos visuales. Son los dos aspectos más conseguidos, puesto que el trabajo de Alexandre Desplat –su primera colaboración con Besson, quien tiene como compositor habitual a Éric Serra– es para mi gusto de lo mejor que he escuchado este año, a la espera de lo que nos ofrezca John Williams en The Last Jedi.

Valerian and the City of a Thousand Planets tiene una banda sonora excelente, riquísima en matices y orquestaciones, con deslumbrantes temas de acción, de lo más elaborado que se puede escuchar en el panorama musical cinematográfico hoy día, y con retentivos leitmotivs con los que el compositor francés construye el esqueleto argumental de un conjunto impecable.

Su exclusión de Rogue One: A Star Wars Story para ser sustituido por Michael Giacchino hizo circular del rumor de que pudo haber reciclado lo que compuso para este spin off de la saga galáctica con el fin de aprovecharlo en la película de Besson. Nadie lo ha confirmado ni negado, así que por lo tanto, tal vez sí, tal vez no o tal vez todo lo contrario, aunque algunas evoluciones de los temas de acción de Valerian tienen un regustillo a la obra de John Williams que permiten albergar esa sospecha. Dejémoslo ahí.

El score posee una enorme fuerza sinfónica, pero también abundante contenido electrónico, si bien Desplat tiene muy claro que la intensión en el uso de los sintetizadores, en concreto el MatrixBrute (sobre el que incluso circula un vídeo sobre el uso que hace el compositor para esta película que podéis encontrar fácilmente en Youtube), no es nunca sustituir instrumentos acústicos, sino extraer sonoridades que no podrían obtenerse con la orquesta, precisamente para combinarlos con esta. Piezas como “Medusa”, “Final Combat” y todas aquellas que hacen referencia a la raza de los Pearls constituyen un ejemplo del buen empleo de la electrónica que hace Desplat para enriquecer el sonido de su obra.

En el plano temático, el compositor construye la partitura sobre cuatro leitmotivs principales y unos pocos temas secundarios. De los primeros, tres están dedicados específicamente al protagonista. En primer lugar encontramos un tema para Valerian que escuchamos algunas veces en la primera mitad del metraje. Es el que suena con la primera aparición del personaje en un autobús que lo conduce al gran mercado del desértico planeta Kyrian (“Reading the Memo”). La flauta toca las cinco primeras notas al inicio de la pieza y las repite poco después antes de que la música adquiera sonidos del Oriente Próximo para describir el exotismo de ese gran bazar multidimensional.

 

El mismo tema lo encontramos en “Big Market”, pero donde se escucha más desarrollado y de forma majestuosa es en la primera parte de “Flight Above the Big Market”, cuando tenemos vistas aéreas del lugar, algunas de las cuales evocan planos de El quinto elemento.

Como digo, después de las escenas relativas al gran mercado, este leitmotiv deja de tener presencia y es sustituido por otro también asociado directamente al protagonista, pero en clave mucho más heroica. Lo reconoceréis inmediatamente en “Valerian’s Armor”, una pieza de gran importancia musical y visual, tal como reconoce el propio Desplat en vídeos y entrevistas, cuando vemos al personaje atravesar a toda máquina, enfundado en su armadura, múltiples escenarios que configuran Alpha, la Ciudad de los Mil Planetas.

 

Pienso que es uno de los mejores cortes de esta banda sonora, de una potencia impresionante, y eso que en ella encontramos un montón de temas de acción descomunales, todos ellos distintos y currados al máximo.

Volvemos a encontrar el tema heroico de Valerian en otros tracks, como “Spaceship Case”, también con carácter grandilocuente; sugerido en “Submarine”; épico y dramático en dos distintas variaciones presentadas en “Fishing for Butterflies”; insertado en la acción de lucha de “Boulanbator Combat”; y en clave lenta y dramática durante la conversación que tiene con Laureline sobre el deber, la justicia y el amor, para tomar su decisión final en “I Am a Soldier”.

Como es de esperar, tampoco falta en el corte final de la película, “Final Combat”, encajado entre la acción y el final de la pieza, aunque no interpretado de forma triunfalista, como cabría esperar, sino de forma profunda, lenta y solemne, primero con celesta y finalmente con las cuerdas, antes de concluir el film con una de las canciones de rigor, en concreto “A Million on My Soul”, que continúa durante los créditos finales.

El tercer leitmotiv destacado es el de Valerian y Laureline, un tema de carácter romántico con aroma a cine clásico que aparece unas pocas ocasiones para describir su relación, que podría calificarse desde el principio como “tensión sexual no resuelta”. La primera vez que lo oímos es en “Shoot”, cuando la heroína logra rescatar al héroe, que ha quedado inconsciente en la zona tóxica de Alpha.

 

Algo más adelante volvemos a escuchar una variación del mismo tema en la escena de despedida de la bailarina camaleónica (“Bubble”) que ayuda a Valerian a rescatar a Laureline de una raza de monstruos pseudoimbéciles llamados boulanbators. Asimismo, encontramos este tema romántico enlazado con el tema heroico de Valerian al final de “I Am a Soldier”.

El cuarto tema es el de los Pearls, una raza de alienígenas pacíficos que habitaban un planeta idílico, llamado Mül, parecido a una playa de las Seychelles. El elegante y plácido leitmotiv creado para esta especie de masáis descoloridos expresa paz y armonía, y los sonidos sintetizados combinados con la orquesta lo dotan de una cualidad evanescente, casi mágica. Su forma de vida tranquila en su mundo ideal queda reflejada en toda la primera mitad de “Pearls on Mül”, corte utilizado en la escena que sirve de prólogo de la película, hasta que aparecen en el cielo naves amenazadoras que acaban destruyendo el planeta, dejando pocos supervivientes a bordo de otra nave. Las dos partes del track, la pastoral y la bélica, están claramente diferenciadas en esta pieza introductoria del film.

Dado que los Pearls son parte esencial en la trama del film, su leitmotiv tiene bastantes apariciones en el film. Se hace una rápida referencia del mismo en “Showtime”, tema de acción para una de las escenas en que Valerian se encuentra con un mafioso contrabandista llamado Igon Siruss con voz de John Goodman. También en “Pearls Attack”, cuando un grupo de Pearls ataca una reunión del consejo de Alpha y se lleva al comandante Filitt (Clive Owen), y en “Pearls World”, cuando el emperador de esta raza explica a la pareja protagonista cómo su planeta fue destruido.

La celesta desgrana sus notas al final de “The City of the Thousand Planets”, y el oboe lo hace al principio de “Pearls Power”, en el tramo final de la película, antes de que la orquesta al completo ejecute una versión grandiosa de este leitmotiv, en mi opinión el más destacado junto con el tema heroico de Valerian.

Aparte de estos cuatro, Desplat crea una serie de temas menores, de uso más limitado. Por ejemplo el de Bubble, la bailarina transformista que en ocasiones adopta el aspecto de Rihanna. Tras la danza erótica que se marca ante el protagonista y este le pide ayuda para rescatar a Laureline, el oboe interpreta el leitmotiv, aunque no viene recogido en la edición discográfica. Más adelante, una vez rescatada la chica, sí que se recoge en el track “Bubble”, poco antes del tema romántico de la pareja protagonista.

 

Para el ejército humano que trata de poner orden en el universo, el compositor crea un tema militar que incluye figuras de cuatro notas en semitonos descendentes. Suena varias veces en la película y el CD se puede escuchar al principio de “Pearl’s World”.

 

Es interesante también el tema de presentación de Alpha, la Ciudad de los Mil Planetas, que se oye en tono majestuoso cuando llegan a ella Valerian y Laureline en su nave (“Arriving on Alpha”) mientras una voz en off explica el origen y el funcionamiento de la capital del universo.

Otro de los leitmotivs que vale la pena mencionar es el de “The City of the 1000 Planets”, un temazo fantástico con el que Desplat describe el exilio de los Pearls desde la destrucción de su planeta y cómo encontraron la forma de sobrevivir. Se trata de un tema dramático que se repite varias veces a lo largo del track con menor o mayor intensidad.

 

Por otro lado, quedan algunos cortes que constituyen en sí mismos piezas musicales distintas del conjunto. En “Medusa”, Laureline mete su cabeza en una especie de medusa que le permitirá alcanzar una especie de trance con el fin de descubrir dónde está Valerian. Sonoridades etéreas y efectos sintetizados opresivos le proporcionan un carácter podría decirse que “alucinógeno”, sin dejar de ser un tema dinámico, intenso y hasta diría que majestuoso.

El otro corte de los que se sale de la norma es “Le Souper du Roi”, una marcha cómica muy bien trabajada, con percusión, flautas, metales con sordina, etc. en la que vemos una larga fila de boulanbators llevando comida a su rey, y al final de la misma encontramos a Laureline.

Seguro que hay más temas que cada cual puede tratar de descubrir. Simplemente cito los que he podido detectar.

Aparte del score en sí, la edición discográfica incluye canciones utilizadas en el metraje. Algunas originales como la citada “A Million on My Soul” –en dos versiones, una de Radio Edit y otra de Alexiane– y “I Feel Everything”, que interpreta la propia Cara Delevingne y se utiliza en los créditos finales, o el sensual “Bubble Dance”, de Julien Ray; y otras son canciones famosas de toda la vida, entre las que destaca ese “Space Oddity” de David Bowie, que acompaña los títulos iniciales con sucesivos encuentros de los humanos con las razas extraterrestres que van conformando a lo largo de los siglos la alianza espacial.

Como dato a tener en cuenta, existen dos ediciones distintas. La europea de EuropaCorp tiene la ventaja de que el score ocupa el primer CD mientras que las canciones están todas en el segundo. La edición americana tiene el mismo contenido, pero en diferente orden, de modo que el primer CD incluye las canciones y cinco tracks insertados sin orden ni concierto entre ellas, y el segundo CD el resto de cortes. Así los dos discos tienen una duración similar, pero… no acaba de convencerme.

En definitiva, Desplat consigue con Valerian and the City of the Thousand Planets uno de los mejores scores del año y uno de los que, para mi gusto, uno los mejores de su carrera, que ya es decir mucho.