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El hombre y la tierra

Antón García Abril
     
Año:   2019
Sello:   Quartet Records y RTVE
Edición:   4 CD
Nº Tracks:   80
Duración:   4:22:08
     
Ficha IMDB
Web de la edición
 

 

Reseña por:
Juan Ramón Hernández

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1. FAUNA IBÉRICA – Títulos (3:14)
02. Islas Forestales (4:26)
03. La Primavera (1:46)
04. Maternidad En El Bosque (3:41)
05. El Otoño (3:47)
06. El Cortejo Del Oso (2:31)
07. El Invierno (6:22)
08. El Águila Elige Una Presa (1:15)
09. El Cojeo Del Gamo (2:13)
10. Festín En El Bosque (2:21)
11. Un Cadáver En El Campo (4:01)
12. Las Estepas Españolas (3:35)
13. El Gavilán (3:31)
14. Acecho Y Amenaza (2:56)
15. La Danza De Las Aves (3:54)
16. El Duende Del Bosque (4:37)
17. Lobos Cazando (3:56)
18. Juegos Inocentes En El Bosque (3:15)
19. Hombres A Caballo (1:30)
20. El Alimoche (3:03)
21. FAUNA IBERICA – El Gran Matador (2:19)
22. Los Lobeznos (2:15)
23. La Amenaza Del Hombre (3:10)
24. La Agonía Del Lobezno (3:12)
25. La Gran Batida (3:27)
26. El Turón (3:15)
27. El Hayedo En Otoño (3:55)
28. El Despertar (1:07)
29. Los Polluelos De La Gaviota (2:59)
30. El Juego Del Amor (2:39)
31. La Marcha De Los Animales (4:12)
32. La Lucha Por La Supervivencia (1:52)
33. El Pico Picapinos (2:22)
34. Amor Materno (1:17)
35. Los Primeros Pasos I (2:22)
36. El Examen Del Raposo (2:47)
37. La Pasión De La Perdiz Roja (2:16)
38. El Ciclo De La Vida (3:51)
39. Familia Reunida (1:37)
40. Amanecer En El Bosque (3:28)
41. Los Peligros Del Bosque (3:38)
42. Los Primeros Pasos II (1:38)
43. Muerte En La Llanura (3:24)
44. El Estímulo Amoroso De La Primavera (2:32)
45. FAUNA IBÉRICA – La Solemne Belleza De Las Pequeñas Cosas (2:51)
46. Delicado Cortejo (3:06)
47. Juegos De Verano (3:06)
48. Aves De La Estepa (3:14)
49. El Rocío (2:38)
50. Atravesando El Río (2:20)
51. SERIE VENEZOLANA – Anaconda (3:51)
52. Los Llanos Venezolanos (3:07)
53. La Sequía (2:58)
54. El Jaguar Y El Tapir (2:11)
55. El Infierno Verde (1:23)
56. Fauna En Peligro (2:30)
57. SERIE CANADIENSE – Cataratas Virginia (4:21)
58. La Gruta Valeria (3:35)
59. Cascanueces (4:24)
60. Territorio Del Yukon (5:18)
61. Bisontes (4:00)
62. El Ciervo Uapití (5:43)
63. Tramperos (4:14)
64. SERIE CANADIENSE – Grizzlies Desde El Aire (5:56)
65. Parque Nacional Jasper (4:40)
66. Rescate Del Caribú (3:22)
67. Campamento De Montaña (3:45)
68. Kluane (4:42)
69. Glaciares (4:17)
70. Rebecos Blancos En Jasper (3:33)
71. Halcones En Cautividad (4:11)
72. Las Rocosas (4:22)
73. Whitehorse, Epicentro De La Fiebre Del Oro (2:29)
74. IDITAROD – Alaska (5:04)
75. Iditarod, La Carrera De Trineos (3:41)
76. El Perro Y El Trineo (1:55)
77. Desierto De Nieve (4:06)
78. BONUS – Títulos (Serie Venezolana) (2:57)
79. Cántico Para Félix (3:11)
80. Llanto Para Una Amarga Despedida (3:38)

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“Títulos”

 

“Un cadáver en el campo”

 

“El gran matador”

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La calidad, riqueza temática y la comunión perfecta de la música de García Abril con las imágenes así como el soberbio trabajo de Malone en la restauración de esta joya.

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NADA.

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Todo el tracklist es absolutamente el momento, aunque para el que escribe hay un rincón muy especial en el corazón para “Títulos” y el bloque dedicado al lobo.

Trascendiendo generaciones

Para el que escribe, hablar de El hombre y la tierra es retroceder a una parte muy importante de su infancia, aquella en la que esta serie documental fue estrenada y, en la que, como cualquier crío de aquella época, si teníamos la enorme suerte de tener un televisor en casa gracias a los grandes sacrificios que hacían nuestros padres por llevar uno de estos aparatos a nuestros hogares, descubrir y disfrutar de programas, películas y series que nos marcaron de por vida.

Al rememorar este programa de televisión también recordamos a un personaje carismático, que dejó un infinito legado, tanto audiovisual como de obras y proyectos para la defensa del mundo animal: Félix Rodríguez de la Fuente, cuya serie para TVE ostenta el inmenso honor de ser la Mejor producción de la historia de la televisión en España, elegida por la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión.

Originalmente emitida desde 1974 hasta 1980, esta serie documental sobre animales no sólo nos acercó a tantos millones de españoles nuestra fauna (¿quién había oído hablar, por poner un ejemplo, del lirón careto si no fuera por este programa?) sino que nos concienció sobre el valor de nuestro patrimonio animal y la importancia de defender a las especies más vulnerables y en peligro de extinción, como el lince ibérico o el lobo. Rodríguez de la Fuente volcó todos sus esfuerzos así como sus conocimientos y pasión por los animales en este programa, consiguiendo llegar a las televisiones de todo el mundo (más de 700 millones de espectadores entre nuestro país, Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Unión Soviética, Australia y Sudamérica). La serie ibérica contó con 92 episodios de 26 minutos de duración, todos ellos narrados por el propio Rodríguez de la Fuente con aquella voz tan icónica y teatral que tenía.

El hombre y la tierra, como documento audiovisual e histórico, tiene un valor incalculable, ya que fue un programa pionero en la forma de rodar (no exenta de polémicas), así como de narrar sus historias, gracias a sus estupendos guiones, una espectacular fotografía y una maravillosa música compuesta por Antón García Abril. El resultado: los animales, la naturaleza, como nunca se habían visto en televisión. A veces de forma muy explícita (por lo que también se le criticó en ocasiones), queriendo siempre que viéramos, a ser posible, a nuestra fauna en su estado salvaje, al igual que sensibilizarnos como espectadores en su conservación. Era la baza más importante en este mensaje el que Rodríguez de la Fuente creía firmemente en lo que decía, hacía y mostraba. En mi opinión, lo que más realismo aportaba a su programa y lo que convirtió a El hombre y la tierra en un referente de la televisión y a su creador en un pionero en su campo, así como una figura mediática de alcance nunca visto hasta entonces en nuestro país. De ahí el impacto que provocó el accidente aéreo que le ocurrió sobrevolando Alaska mientras rodaban la mayor carrera de trineos de perros del mundo y que le costó la vida justo el día en que cumplía 52 años. Una vida dedicada a su pasión, que le llevó a crear infinidad de refugios para animales, ser vicepresidente de ADENA y luchar contra las políticas medioambientales que no respetaban la naturaleza y su conservación. Todas ellas, actividades que quedan reflejadas en este legado que nos dejó en forma de serie documental que es historia viva de nuestra televisión y que trasciende generaciones para todos aquellos que amamos la naturaleza y la fauna.

Rescatando uno de los Santos Griales de la música para el audiovisual

Como apuntaba más arriba, una de las fortalezas y de los mayores aciertos de El hombre y la tierra es el tratamiento cinematográfico que se le da a cada episodio de la serie, y mucha “culpa” de que esas imágenes transmitan tanto y funcionen estupendamente de cara al espectador es la música creada por Antón García Abril.

Y es que la banda sonora que compuso para esta serie uno de los más grandes compositores que ha dado nuestro país, al margen de su mítico tema de cabecera en el que el protagonista es ese sonido espectacular con tintes tribales y salvajes que nos transportan a mundos y seres que nos fascinan, contiene una riqueza temática y narrativa en su conjunto como pocas han conseguido tener.

Volviendo a hacer un ejercicio de memoria, me recuerdo a mí mismo frente al televisor y junto a mi querido padre disfrutando de cada uno de los episodios que fueron emitidos a lo largo de los años setenta por TVE y, aunque era un crío de unos cinco años, no sólo las imágenes me cautivaron e impactaron sino que también algunos pasajes musicales despertaron algo en mí; temas como los que aparecían en los episodios dedicados al lobo o al cervatillo, en especial los del primero, cuyo sentido de amenaza en su música junto al canto que acompañaban dichas imágenes siempre me han acompañado en mi memoria hasta el día de hoy, al igual que muchas músicas de series de dibujos animados de aquella época quedaron también grabadas a fuego en mi memoria… Si la música de García Abril logró este efecto en un crío de cinco años… ¿qué no conseguiría transmitir a personas adultas a las que el mensaje de la serie les era totalmente comprensible? Así era el efecto de la música que el turolense creó, siendo un pionero por la experimentación que hizo con ella para crear una enorme cantidad de temas que enriquecían los guiones de Rodriguez de la Fuente de una manera asombrosa para acompañar musicalmente todas sus historias y es que el realizador burgalés se declaró un enamorado de su música desde los primeros temas que escuchó y siempre le dio total libertad a la hora de componer.

Nunca olvidé aquella música ni aquella serie y, con mi pasión por la primera para el audiovisual ya asentada, no dudé ni un segundo en hacerme con esta última cuando salió por primera vez una edición en el extinto formato VHS junto a unos lujosos tomos recubiertos de verde fieltro allá por los años noventa. Visionando nuevamente por completo la serie es cuando fui consciente de la maravilla que era su banda sonora y comencé una búsqueda, con los pocos medios que había por esos años a nuestro alcance, de una edición en algún formato, pero no encontraba nada y una vez comprendí que nunca había sido editada en modo alguno sólo me quedó la esperanza, como a tantos amantes de la música para el audiovisual que sabíamos de la joya que el compositor turolense había creado para la inolvidable serie de Rodríguez de la Fuente, que una música largamente demandada durante años y años fuera rescatada del olvido. Pero claro, pedir es muy fácil y ninguno de los que reclamábamos esa edición sabíamos de la dificultad de un proyecto así ni de si habría alguien valiente decidido a acometer un proyecto de esta envergadura dada su dificultad para llevarlo a cabo, aunque supongo que, como yo, en estos últimos años casi todos teníais en mente un nombre para ese valiente: José María Benítez y su sello discográfico Quartet Records.

Es por eso que cuando hace un año, a través de sus redes sociales, Quartet hacía el anuncio de que iba a editar en 4 CD la música de El hombre y la tierra, al margen de sentir una gran alegría, no pude evitar esbozar una sonrisa de satisfacción al saber que esa edición estaba en las mejores manos posibles.

Tras el anuncio ha habido que esperar muchos meses para tenerla en nuestras manos, pero el pasado diciembre al fin llegó ese momento.

En un cuidado libreto, como es costumbre en las ediciones de Quartet Records, muy rico en información, se nos habla del perfil del compositor y de cómo llegó a trabajar en la serie. Igualmente explica cómo trabajó codo con codo junto al director y la forma en que experimentó para ofrecer la mejor música posible y, finalmente, se nos hace ver cómo sacar adelante esta edición ha sido toda una epopeya (nunca mejor dicho) hasta lograr que esta música vea la luz, explicándonos que este trabajo de rescate ha durado más de tres años, en los que algunas veces, se ha visto comprometido el llevar a buen puerto este proyecto, el cual finalmente, tras un arduo trabajo de investigación, recuperación y selección de material ayudado por la enorme implicación de García Abril y de su fallecida esposa Aurea Ruiz, ha podido ver la luz de una manera excepcional.

Y es que estamos hablando de 4 CD que contienen casi cuatro horas y media de música que abarcan los bloques Fauna Ibérica, Serie Venezolana, Serie Canadiense e Iditarod junto a tres temas más como bonus especial en los que el trabajo de Chris Malone en la restauración de tal cantidad de música es sencillamente impresionante.

Escuchando ahora mismo “Títulos”, el tema principal que conocimos en la serie venezolana y al que García Abril le dio posteriormente ese maravilloso preludio para Fauna Ibérica con un sonido tan nítido es una experiencia increíble. Una experiencia que no decae en ningún momento durante la escucha de toda la edición mientras experimentamos esa comunión que el maestro turolense creo entre su música y las imágenes de la serie, una música que abarca muchísimos géneros y sensaciones con una maestría que nos deja con la boca abierta ante tal cantidad de recursos musicales… la belleza de temas como “La primavera”, “El otoño”, “El invierno”; la comicidad en “El cortejo del oso”, el sonido del western en “Hombres a caballo”, el divertimento circense en “Juegos inocentes en el bosque”, el crepuscular (y uno de los más míticos) “Un cadáver en el campo”, el romance de “El juego del amor”, el desfile triunfante en “La marcha de los animales”, la ternura de “Familia reunida”, el clasicismo más absoluto que acompaña a “La solemne belleza de las pequeñas cosas”, el misterio ancestral en “Anaconda”, la electrónica utilizada en “La sequía”, el folklore americano en “Cataratas Virginia”, “Territorios del Yukon” y, en general, en todo el segmento dedicado a Canadá… Sin lugar a dudas, una selección de material de muchos quilates entre la que siento debilidad, entre tanto tema fantástico, por todo el segmento del segundo CD dedicado al lobo, en el que, junto a ese “El gran matador” que quedó grabado en mí desde niño, aparecen una serie de temas que hacen de ellos y de ese episodio mis favoritos de todo lo compuesto por García Abril y creado por Rodríguez de la Fuente para El hombre y la tierra. Dichos temas son: “Los Lobeznos”, “La amenaza del hombre”, “La agonía del lobezno” y “La gran batida”. Escucharlos con, vuelvo a incidir en este aspecto, la calidad de sonido que ha conseguido Malone en el apartado técnico, hace que la experiencia sea única y de erizarse el vello recordando las imágenes mientras cierras los ojos escuchando un sonido de tal envergadura. El que merecía la que para mí es la obra maestra del genio turolense. No es de extrañar en absoluto que esté entre las candidatas a Mejor Edición de Archivo por parte de la crítica especializada por motivos que anteriormente he expuesto.

Tras esta presentación de tan magnífica edición para una maravillosa música no me queda más que recomendar que recompenséis el enorme trabajo de rescate de esta joya absoluta haciéndoos con ella si es que no lo habéis hecho ya, tanto si conocíais la música como si no. Si hay una edición discográfica que actualmente haya visto la luz y merezca la pena cada euro que vale, sin duda esta es una de ellas. Igualmente hay que aplaudir y agradecer una vez más al gran José María Benítez su fuerte apuesta y enorme trabajo por sacar a la luz esta música para nuestro disfrute a pesar del complicado camino que ha tenido que recorrer hasta poder editarla. Con cualquier otro no habría llegado este proyecto a buen puerto… Por cierto, José MaríaCurro Jiménez…, ya que “has abierto el melón” con RTVE. Yo ahí lo dejo…