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Mary Poppins Returns

(El regreso de Mary Poppins)
Marc Shaiman, Scott Wittman
     
Año:   2018
Sello:   Walt Disney Records
Edición:   Normal
Nº Tracks:   27
Duración:   78:26
     
Ficha IMDB
Web del Compositor
 

 

Reseña por:
David Sáiz Bonastre

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1. (Underneath the) Lovely London Sky (3:47)
2. Overture (2:29)
3. A Conversation (2:43)
4. Can You Imagine That? (4:23)
5. The Royal Doulton Music Hall (3:01)
6. Introducing Mary Poppins (0:32)
7. A Cover Is Not the Book (4:25)
8. The Place Where Lost Things Go (3:44)
9. Turning Turtle (4:21)
10. Trip a Little Light Fantastic (7:03)
11. The Place Where Lost Things Go (Reprise) (1:31)
12. Trip a Little Light Fantastic (Reprise) (0:47)
13. Nowhere to Go But Up (5:46)
14. (Underneath the) Lovely London Sky (Reprise) (1:53)
15. Theme from Mary Poppins Returns (1:39)
16. Kite Takes Off (2:40)
17. Mary Poppins Arrives (1:41)
18. Magic Papers (1:33)
19. Banks in the Bank (0:43)
20. Into the Royal Doulton Bowl (1:58)
21. Rescuing Georgie (4:02)
22. Off to Topsy’s (2:54)
23. Chase Through the Bank (1:12)
24. Lost in a Fog (1:00)
25. Goodbye Old Friend (2:33)
26. Race to Big Ben (4:56)
27. End Title Suite (5:12)

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“Overture”

 

“Can You Imagine That?”

 

“Nowhere to Go But Up”

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Es prácticamente perfecta en todo.

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Nada. Quizás, que Disney no haya optado por un doble CD con el score completo.

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Es muy difícil elegir un momento en este océano de auténticas joyas.

Supercalifragilisticaespialidosa

Espero que estéis preparados para una reseña mayestática, hiperbólica y supercalifragilisticaespialidosa.

Para quien esto escribe El regreso de Mary Poppins es la película del año (o de la década). Las sensaciones de pura emoción, continuo asombro, calidez… ABSOLUTA FELICIDAD (así en mayúsculas) que experimenté en el primer visionado del film hacía mucho tiempo que no las vivía, desde el inicio de la proyección hasta el último de los créditos finales.

Dicho esto, entenderéis que me sorprendan las críticas de diversos sesudos cronistas cinematográficos españoles, defenestrando la película, su música y canciones (sobre las que luego volveremos). Y me pregunto: ¿Qué esperaban ver?

Uno incluso calificaba las canciones de atonales ( ¡Atonales! ¡Ni que las hubiese escrito Jerry Fielding!) El mundo está lleno de amargados y cínicos y, guess what?: esta peli no es para ellos. El resto la podemos disfrutar enormemente si nos dejamos llevar por su magia.

El director Rob Marshall, autor de una obra maestra como es Chicago y de unas muy buenas adaptaciones de los musicales Into the Woods y Nine, capitanea una obra, ante todo, respetuosa con el original, al que no intenta en modo alguno sustituir ni reemplazar, sino complementar, expandiendo así el universo creado por P.L. Travers; a través de un juego de espejos con la película de 1964 (hay secuencia de animación, encontramos comentario social –voto femenino/sindicalismo-, hay un multitudinario baile por parte de un colectivo concreto (deshollinadores/faroleros) y una escena con familiar excéntrico (Ed Wynn/Meryl Streep) , y hasta llegar a un finale glorioso en el que se nos recuerda a los adultos que jamás debemos dejar de lado la ilusión y la imaginación, y que el camino a tomar es siempre, siempre, hacia arriba.

Aunque era tarea difícil hacer olvidar a la grandísima Julie Andrews, Emily Blunt está francamente estupenda como Mary Poppins, emocionando y provocando la sonrisa –y en ocasiones, la carcajada- al espectador -como en sus reacciones a las referencias a su edad y peso por parte de los inocentes vástagos de Michael Banks-, y Lin-Manuel Miranda muestra y demuestra con creces su pedigree de teatro musical, en un debut en cine maravilloso. Los chavales (Pixie Davies, Nathanael Saleh y el debutante Joel Dawson) están fabulosos en todas sus intervenciones, y a su vez los chavales de la primera peli, Michael y Jane Banks, están encarnados a la perfección por un emotivo Ben Whishaw y la deliciosa Emily Mortimer, arropados por maravillosos secundarios: fabulosa Julie Walters, entrañable David Warner, mefistofélico Colin Firth y efervescente Mery Streep. Eso, sin olvidarnos de las gloriosas intervenciones de los legendarios Dick Van Dyke y Angela Lansbury.

Pero el corazón de este Regreso de Mary Poppins lo forman sin duda las fabulosas (¡y nada atonales!) canciones de Marc Shaiman y Scott Wittman y el, digámoslo desde ya, prodigioso score de Marc Shaiman.

Shaiman crea una serie de temas para el film cuya espina dorsal es el  tema de Mary Poppins, lleno de mágico sinfonismo, y que el compositor irá integrando en el score en múltiples variaciones, también en forma de canción (“Can You Imagine That?”). Otros temas originales de Shaiman son el que podemos denominar tema de Londres y de Jack, cuya melodía conforma la canción “(Underneath the) Lovely London Sky”, y que encontramos en diversas ocasiones a lo largo del metraje de la cinta, destacando la versión melancólica a piano del inicio del track “Goodbye Old Friend”; o el tema de Topsy, la prima de Mary Poppins encarnada por Meryl Streep, que da lugar a la canción en la que encontramos más gloriosos tics propios de Shaiman de todas las de la cinta, “Turning Turtle”.

Y es que Shaiman, como Rob Marshall y todo su equipo, hace un esfuerzo por continuar el espíritu, estética y estilo del film original de 1964. Y en el apartado musical Mr. Shaiman resulta shermanizado, sin perder por supuesto su voz propia, produciendo junto a su inseparable Scott Wittman unas canciones que podrían haber compuesto Robert y Richard M. Sherman. No es casualidad que de hecho este último sirva como asesor musical de este Regreso de Mary Poppins.

Además de las ya mencionadas, merecen destacarse las canciones “Trip a Little Light Fantastic”, que da lugar a uno de los set pieces más alucinantes del film –que en una de las proyecciones a las que asistió este cronista tuvo como respuesta un sonoro ¡BRAVO! que profirió una garganta, ajena a la mía, por si había alguna duda-, la dicharachera “A Cover is Not the Book”, o la preciosa “The Place Where Lost Things Go”, una nana que la protagonista canta a los niños del film para ayudarles a superar una gran pérdida.  Y, ¿qué decir del fin de fiesta que supone “Nowhere to Go But Up”? El que no salga del cine con una gran sonrisa después de esta grandísima canción, que por cierto incorpora en ocasiones la melodía de la canción “Let’s Go Fly a Kite”, el finale del film original; es que no está vivo.

Retomando el score, también en el mismo Shaiman realiza diversas interpolaciones de las melodías de los Sherman para el film original, vinculando con gran pericia ambos films y los personajes y momentos que comparten. Por lo demás, el compositor de New Jersey aplica, como ya hemos adelantado, los temas creados ad hoc para esta nueva visita de la niñera más famosa, completando un maravilloso puzzle musical, que alcanza cotas de perfección junto con las imágenes a las que acompaña, como el vuelo de la cometa inicial y la aparición de Mary Poppins agarrada en su hilo entre los nubarrones londinenses (“Mary Poppins Arrives”), o el imposible equilibrio en la bicicleta de Jack espoleado por una dinámica fanfarria maraca de la casa (“Off To Topsy’s”). Mención aparte merecen las dos secuencias de acción a las que Shaiman dota de una música poderosa, como la kinética “Rescuing Georgie”, al final de la secuencia de animación, o la climática “Race To Big Ben”, que puede disfrutarse en todo su esplendor –y duración, de más de 8 minutos- en el promo digital que ha colgado la Disney en su website de cara a la carrera de los Oscar, premio que espero, consiga esta partitura, absolutamente merecedora del mismo.

En fin, sin duda uno de los mejores trabajos de Marc Shaiman –él mismo ha manifestado que nació para componerlo- y el mejor score del año para quien esto escribe. Y recordad: No Way to Go But Up!