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It

Benjamin Wallfisch
     
Año:   2017
Sello:   WaterTower Music
Edición:   Normal
Nº Tracks:   38
Duración:   87:00
     
Ficha IMDB
Web del Compositor
 

 

Reseña por:
Jordi Montaner

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1. Every 27 Years (2:37)
2. Paper Boat (1:55)
3. Georgie, Meet Pennywise (3:39)
4. Derry (2:24)
5. River Chase (2:10)
6. Egg Boy (2:45)
7. Beverly (1:20)
8. Come Join The Clown, Eds (1:20)
9. You’ll Float Too (3:20)
10. Shape Shifter (1:43)
11. Hockstetter Attack (2:16)
12. Haircut (4:14)
13. Derry History (2:49)
14. January Embers (1:06)
15. Saving Mike (1:15)
16. This Is Not A Dream (2:09)
17. Slideshow (2:02)
18. Georgie’s Theme (1:42)
19. He Didn’t Stutter Once (1:34)
20. 29 Neibolt Street (4:18)
21. Time To Float (3:04)
22. It’s What It Wants (1:20)
23. You’ll Die If You Try (4:39)
24. Return to Neibolt (2:31)
25. Into The Well (2:06)
26. Pennywise’s Tower (1:49)
27. Deadlights (2:05)
28. Searching For Stanley (2:28)
29. Saving Beverly (3:37)
30. Georgie Found (1:54)
31. Transformation (0:58)
32. Feed On Your Fear (2:35)
33. Welcome To The Losers Club (3:06)
34. Yellow Raincoat (1:44)
35. Blood Oath (3:11)
36. Kiss (0:54)
37. Every 27 Years (Reprise) (2:07)
38. Epilogue – The Pennywise Dance (0:37)

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«Every 27 Years»

 

«Derry»

 

«Welcome To The Losers Club»

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Wallfisch convierte una canción de cuna popular inglesa, “Oranges and Lemons”, en un tema terroríficamente siniestro… Los abuelos de la tradicional Albión nunca más la cantarán a sus nietos sin que estos experimenten terribles pesadillas.

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La BSO, exuberante en recursos, apabulla un film torpe y fallido.

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“Welcome to the Losers Club”, la secuencia musical con ataque de orquesta y coros del año.

Un score apabullante para una película fallida

Se llama coulrofobia, miedo a los payasos. Stephen King es un maestro de las historias secretas que subyacen en todo buen relato, y sabe del poder de las paradojas en el terror moderno… Un cumpleaños que lo es todo menos feliz, un mejor amigo del hombre asesino en serie, o un payaso que en vez de hacer reír hace temblar… Mejor no hablo de la adaptación que Andy Muschietti ha realizado de It, y lo haré sólo de la música compuesta por Wallfisch.

Benjamin Wallfisch aterrizó en este proyecto con la promesa de un desembolso sustancioso y el propósito de desempolvar las poderosas orquestaciones de las pelis de los años 80, evocando a Jerry Goldsmith, John Williams o Alan Silvestri. Más asociado estilísticamente a Hans Zimmer, este compositor inglés con una sólida formación musical clásica decidió plantear una partitura muy orquestal… El problema es que Wallfisch se enamoró del personaje central de la historia, el payaso Pennywise y, como King en su relato original, decidió componer una segunda trama musical a la banda sonora; de hecho, se puso a componer dos partituras paralelas que en algunos momentos haría encontrar.

Conspirando contra el encargo de los productores, Wallfisch reservó piezas de sintetizador, tonadas deconstruidas y dislocadas, distorsionadas con voces, con las que acrecentar la impresión siniestra. El leitmotiv, la impredictibilidad. La impresión de pánico que el realizador no consigue plasmar, Wallfisch la sobreexplota; no sin pagar un precio, puesto que el espectador, debido a la excelente sonoridad de las salas de exhibición, se rinde a la música sin entrar en la historia de la película, como si de un burdo anuncio se tratara.

Wallfisch trabaja su propio guión musical y “viste” al payaso Pennywise con una nana inglesa del siglo XVII, “Oranges and Lemons”, que se convierte así en tema central de la banda sonora… Ya no parece tanto un tributo a los Goonies, al Alien o al E.T. de los 80, acústicamente, sino más bien una inquietante tonadilla en el más puro estilo de La semilla del diablo o La noche del cazador

Por otro lado, Wallfisch es de la opinión de que la efectividad de una banda sonora en una peli de terror es más una cuestión técnica que creativa… No se trata de escribir algo que la gente silbe al salir de las salas, sino algo tan repelente como una uña rascando una pizarra.

Muy en la línea de Zimmer, a quien Wallfisch califica de amigo y mentor, este compositor piensa que la creación de las bandas sonoras viene a ser como una especie de storytelling musical que sigue unas reglas básicas a juego con el tipo de emociones que la película aspira a conjugar… Una atmósfera particular para cada universo.

En It, coinciden miedos distintos, todos muy atávicos: muerte, enfermedad, maduración… Pero piano y orquesta, además, deben lidiar con otras emociones más aliviadas: amistad, pérdida de la inocencia, descubrimiento de la sexualidad. La nana “Oranges and Lemons” se reivindica claramente como tema de Pennywise en los siguientes cortes: “Every 27 Years”, “Georgie, Meet Pennywise”, “Egg Boy”, “Come Join the Clown, Eds”, “You’ll Float Too”, “Shape Shifter” y “Hockstetter Attack”.

Pese a que la enorme inversión de esta película no se ha correspondido con la entera satisfacción de crítica y público, la segunda parte ya está en marcha… De momento, Wallfisch queda al margen.