Puntúa esta banda sonora

 

 

  Autómata

 
Zacarías M. de la Riva
     
Año:   2014
Sello:   MovieScore Media
Edición:   Normal
Nº Tracks:   16
Duración:   60:11
     
Ficha IMDB
 
Web del Compositor
 
 

Reseña por:
Fernando Fernández

 
1. The Earth (1:52)
2. We Want to Live (2:50)
3. Robot on Fire (1:00)
4. Apology (4:28)
5. Desperation (3:30)
6. Birth of a New Robot (4:14)
7. Good Luck Jack (2:28)
8. The Precedent (4:26)
9. A Night Out Dancing (4:53)
10. The Canyon: Part 1 (2:06)
11. The Canyon: Part 2 (3:52)
12. Meeting Cleo (2:45)
13. Into the Desert (3:30)
14. I’m Burnt Out (1:58)
15. Locker (2:44)
16. New Robot Appears (1:30)
17. Badly Wounded (1:43)
18. Automata Requiem (4:22)
 
 

“Apology”

“Birth of a New Robot”

“Meeting Cleo”

“Automata Requiem”

 


La catarata de sensaciones, emociones y calidad del trabajo de Zacarías. Una demostración de compositor y película en sintonía y con las ideas muy claras. Pero que además se traduce en una música de tremenda calidad en su escucha aislada.


No sabría qué decir. Lo único que se me ocurre es que probablemente la música se encuentre a un nivel muy superior de calidad que el de la película, lo cual es toda una lástima y, probablemente, la razón por la cual no está consiguiendo todo el reconocimiento que se merece. 


Me quedaría sin dedos en las manos para irlos mencionando todos. Pero si tuviera que escoger uno fuera de lo obvio, señalaría los 10 minutos maravillosos, que consiguen una emoción increíble, que podemos disfrutar con “Desperation”, “Birth of a New Robot” y “Good Luck Jacq”. Una maravillosa suite que presenta todos los motivos y elementos principales de la banda sonora.

BSOSpirit opina

Nota media: 8,22
 
Ángel Aylagas (8), Fernando Fernández (10), Asier G. Senarriaga (9), Óscar Giménez (9), Juan Ramón Hernández (8), David Martínez (8), Antonio Miranda (6), Sergio Rivas (8), David Sáiz (8)
 

 
Perfecta combinación de espiritualidad y modernismo
 

altAlguno puede extrañarse de que ahora fije mi mirada en esta banda sonora, publicada el pasado año y cuyo estreno en salas se ha producido hace ya bastantes semanas. Dejadme que os diga la razón: se lo merece. Personalmente, es la mejor banda sonora española del pasado año sin duda alguna. Y perfectamente se debería encontrar en todos los listados que recojan las mejores bandas sonoras del 2014. Quienes no la hayáis escuchado aún, os lo debéis. Aunque luego no estéis de acuerdo con lo que yo comente de ella, estoy convencido que nadie podrá decir en ningún momento que se trata de un mal trabajo.

Zacarías M. de la Riva siempre me ha parecido uno de los compositores más destacados de nuestro país, y para mí esta banda sonora es la ratificación de esta realidad. Ya colaboró anteriormente con Gabe Ibáñez en la irregular Hierro, que contaba con una maravillosa banda sonora de Zacarías, también publicada por MovieScore Media. Y en esta ocasión en Autómata, un proyecto muy ambicioso por parte del director que toca de lleno uno de los aspectos y temas clásicos de ciencia-ficción. Evidentemente, la historia es tremendamente derivativa y su mensaje final sobre la “humanidad” de las máquinas ha sido la base de grandes películas. Autómata puede no estar a su nivel y ser una película con una estupenda factura técnica y buenas intenciones, que se queda algo corta de ser redonda. Pero la que acierta de lleno es la partitura con que nos vamos a introducir en ese fantástico mundo futuro.

altLa banda sonora desde su inicio presenta claramente sus cartas. Quiere cubrir los aspectos de intriga y suspense de su historia de ciencia-ficción en este desolado mundo, por un lado, y por otro, quiere remarcar la existencia de esa alma y humanidad en los seres que lo pueblan, independientemente de que estos sean humanos o robots. Dicha dualidad se encuentra presente en prácticamente todos los temas de la banda sonora en diferente medida. En ocasiones los elementos más clásicos son los principales, con aparición de los más modernos para completarlos. Y en otras ocasiones son los electrónicos y ambientales quienes sufren el asalto de toques más clásicos. Pero en conjunto la banda sonora realiza un perfecto ejercicio de equilibrio entre todos ellos, sin que ninguno sobresalga más que los demás, excepto donde es necesario para la historia. En momentos el sonido y la composición me ha traído maravillosos ecos del sonido de Jerry Goldsmith de los 70. Claro que, pensando que el director utilizó piezas de Planet of the Apes como temp-track en ciertas escenas, aún me asombro más del trabajo de Zacarías al haber conseguido un efecto o sensación similares en una partitura con una personalidad absolutamente propia.

altEntrando más en detalle, en el párrafo anterior he simplificado bastante lo que la banda sonora nos presenta. La multitud de temas y estilos que contiene es bastante mayor. Empezando por la “humanidad” de la música, dicho elemento desarrolla el peso principal más clásico de la banda sonora. Especialmente con la aparición de un lamento en chelo que progresivamente se va transmitiendo al resto de la sección de cuerdas de la orquesta. El tema inicial es como un maravilloso muestrario de diferentes recursos. “The Earth” comienza con un tono ambiental y seco, con un motivo en cuerdas absolutamente impresionista y que parece una llamada de ballenas, como eco del desolado mundo que habitamos. Sobre el mismo aparece un coro brevemente que da paso a la melodía del chelo. Son tres breves pinceladas introductorias que van a ir reapareciendo a lo largo de la banda sonora.

altEse lamento de chelo con su tono melancólico, parece identificarse con el personaje abrumado y cansado del experto investigador que interpreta Antonio Banderas. Pero con la aportación del resto de cuerdas, el motivo gana un punto de brillo y esperanza, de resolución, que lo hace realmente memorable. Simplemente tenemos que entrar en la segunda pieza, “We Want to Live”, para escuchar la evolución de ese motivo en uno de los momentos destacados de la banda sonora. Y su presencia en “Apology” es ya directamente desgarradora, especialmente con la entrada del piano como apoyo a la melodía.

altEn dicho tema vamos a tener también la ocasión de volver a escuchar la presencia del coro, pero con un carácter muy diferente. El coro a priori podía ser el elemento más identificable con el aspecto humano de la historia. Sin embargo, su presencia llena la música de un carácter espiritual y más elevado. Claramente persiguiendo identificar metas más altas en la historia. Especialmente cuando alcanza el carácter de réquiem, con texto en latín. Primeramente en “We Want to Live”, pero también en otros momentos de mayor emoción como la conclusiva “Autómata Requiem”, que presenta el tema principal con emoción exaltada y maravillosa presencia del coro.

altSin embargo, el coro no tiene esta presencia tan clásica únicamente. La utilización del mismo es realmente moderna y muy variada. Con momentos en los que se convierte en un apoyo sin texto, casi como una exaltación espiritual, por ejemplo en “Birth of a New Robot”. Y en otros en que se convierte en un instrumento más agresivo y apremiante como en “Desperation” o “The Canyon”. Pero siempre como símbolo o motivo de algo más trascendente de la propia vida y existencia tanto de robots como de humanos. Valga una excepción como ejemplo, con la utilización de voz femenina al presentarnos el carácter de un robot sexual femenino en “Meeting Cleo”. Sin lugar a dudas, uno de los grandes aciertos de la partitura esta maravillosa utilización de la voz. 

altCuriosamente, aparte del tema más humanista que parece identificarse con el carácter de Jacq y que mencionaba antes, los humanos se identifican más con el elemento violento o deshumanizado de la banda sonora. Ese motivo percusivo que va creciendo en intensidad que escuchamos en la segunda mitad de “Apology” y que gana presencia y dramatismo en la parte final de la banda sonora. Especialmente a partir de “Into the Desert” la música adquiere ese carácter más oscuro y dramático  para concluir su historia.

altPero a pesar de todo ello, el elemento que realmente más me llama la atención es la capacidad con que la música se va moviendo entre los aspectos emocionales y luminosos, frente a los más oscuros y dramáticos. Como os mencionaba antes, excepto en esta parte final, prácticamente todas las piezas de la banda sonora se prestan a mostrar la dualidad de sensaciones de la historia. Y dicha presentación se  hace siempre de una manera progresiva y perfecta, moviéndose con mucha facilidad de una a otra y quedando maravillosamente integradas. De nuevo, por poner un ejemplo, valga “A Night Out Dancing”, en la que utiliza una melodía electrónica delicada en su inicio que no se escucha en ningún otro momento de la banda sonora. La misma sirve de introducción a la melodía en chelo tan desgarradora como en sus anteriores apariciones. El piano mantiene ese tono, en el que parece que la pieza pueda convertirse en una de las más delicadas y melódicas de la banda sonora. Pero la electrónica va mutando en un pulso rítmico y ambiental que la proporciona un tono oscuro que no podíamos imaginarnos y finalizar con un toque dramático.

altToda la banda sonora se encuentra repleta de este tipo de momentos e impresiones como los que os comento aquí. Y aunque evidentemente hay piezas realmente memorables, otra de las razones por las que para mí sea una de las bandas sonoras del año, es por la capacidad que tiene para mantenernos siempre interesados en ella desde el principio hasta el fin. Algunas otras bandas sonoras tienen momentos más destacados o desarrollos donde se acentúa más lo ambiental y lo atmosférico. Pero su presentación en este disco es tan equilibrada que nos va llevando por todos ellos de un momento a otro continuamente, consiguiendo que siempre estemos pendientes en su escucha. Es una de esas bandas sonoras donde las texturas y el desarrollo de la música muestran una maravillosa utilización de todos los recursos posibles. Pero al mismo tiempo es capaz de ofrecer una música moderna, cargada de personalidad, de emociones y de intención. Insisto, si no habéis tenido oportunidad de escucharla, os lo debéis. Toda una demostración de que existen maneras de seguir componiendo gran música para el medio audiovisual en nuestros días.