Puntúa esta banda sonora

 

 

  All Is Lost

(Cuando todo está perdido)
Alexander Ebert
     
Año:   2013
Sello:   Community Music Group
Edición:   Normal
Nº Tracks:   11
Duración:   45:17
     
Ficha IMDB
 
Web del Compositor
 
 

Reseña por:
Jordi Montaner

 
1. Excelsior (02:55)
2. All Is Lost (04:30)
3. Virginia’s Dream (02:39)
4. The Infinite Bleed (08:32)
5. The Invisible Man (05:54)
6. Pulse of the Weight (01:50)
7. Dance of the Lilies (05:19)
8. The Instincts of Boredom (03:27)
9. Somewhere in the Midnight of Summer (03:33)
10. Excelsior and the All Day Man (02:00)
11. Amen (04:38)
 
 

“Excelsior”

“Virginia’s Dream”

“Amen”

 


Una película sin diálogos y en la que el silencio se impone como contrapunto permite al músico un sinfín de planteamientos. Ebert saber saca partido a la circunstancia.


Inexperiencia. Las emociones que Dimitri Tiomkin es capaz de suscitar en The Old Man and the Sea se antojan inasequibles a un folklorista novel como Ebert… Buenos efectos instrumentales, buena caligrafía musical, pero inteligencia emocional muy limitada.


“Amen”, una canción que aglutina casi todo el arrebato de la banda sonora y que nace de una confusión con el nombre que el guión concedía al único protagonista de la película: OUR MAN… En pronunciación americana, “nuestro hombre” pasó a convertirse en un litúrgico “así sea”.

BSOSpirit opina

Nota media: 5,62
 
Ángel Aylagas (4), Fernando Fernández (8), Asier G. Senarriaga (5), Óscar Giménez (5), Ignacio Granda (5), Juan Ramón Hernández (7), Sergio Rivas (6), David Sáiz (5)
 

 
Un nuevo “Juan Palomo” de las bandas sonoras
 

altAviso para navegantes: folkloristas como Jonny Greenwood (Radiohead) y ahora Alexander Ebert (Edward Sharpe & The Magnetic Zeros) están poniendo “perracos” a los productores de los grandes estudios, ofreciéndoles partituras para el cine tan rompedoras como baratas. Malas noticias, pues, para músicos de repertorio, arreglistas, orquestadores o directores de orquesta…

Los laboratorios se imponen a las salas de grabación. Los iMúsicos componen más deprisa y a un precio subpresupuestario… El resultado dista mucho de ser el mismo, pero la simplificación abarca hoy a todo el séptimo arte… Sin ir más lejos, el guión ocupa solo 40 folios y el rodaje de exteriores se espabiló durante unos pocos días en un pueblucho de la costa mejicana (aunque la película transcurra en el Océano Índico)… El purismo en el cine ha pasado de exquisito a prescindible.

altQue la crítica extranjera de Hollywood haya otorgado un Globo de Oro a All is Lost, a la vista de lo escrito, no habrá sorprendido a demasiados. Aun así, Alexander Ebert no defrauda. Equipado con sintetizadores, guitarras y pianos (en “Amen” utiliza nada más y nada menos que cuatro), se estrena en lo melocinematográfico con temas instrumentales en los que destaca un merecido homenaje a Herrmann o a Morricone por medio de la utilización de los silbidos.

altSu discreto talento al mando de los sintetizadores (en algunos fragmentos uno tiene la impresión de estar escuchando a Tangerine Dream, pero con sus músicos devorados por la artrosis y el Parkinson) se ve compensado con frescas variaciones al piano y a la guitarra de su tema central, “Excelsior”, que Ebert reconoce que compuso con anterioridad a sumergirse en el guión de la película y al punto de conocer que iba a hacer historia en el cine (rubricada con un Globo de Oro a la mejor banda sonora).

Mitchell Yoshida(piano) y Matt Linesch (ingeniería de sonido) son los únicos colaboradores de este nuevo “Juan Palomo” de las BSO… Se disfruta, plantea un buen maridaje con las escenas, pero ahí queda todo. Por los siglos de los siglos, amén.