Puntúa esta banda sonora

 

 

  Jacob

 
Iain Kelso
     
Año:   2014 (película de 2011)
Sello:   Howlin’ Wolf Records
Edición:   Normal
Nº Tracks:   27
Duración:   68:09
     
Ficha IMDB
 
Web del Compositor
 
 

Reseña por:
Fernando Fernández

 
1. Illi Audiebant Libro (5:40)
2. Prologue & Main Title (2:21)
3. Cycling to MacLeod House (5:09)
4. Otis Attacks (1:47)
5. And Edith Defends Him (2:57)
6. Edith Remembers the Inheritance (1:18)
7. Voices (1:09)
8. A Bad Feeling (1:04)
9. Red Handed (1:35)
10. Warning About Jacob (0:31)
11. Edith Remembers the Renovations (4:19)
12. Told What He Can and Cannot Do (0:27)
13. Otis Broils (2:02)
14. The Last Tea Party (1:11)
15. Otis Snaps (2:32)
16. Into Pieces (2:26)
17. Discovered by Edith (0:42)
18. It’s Jacob (0:55)
19. The Death of Lawrence Kell (6:14)
20. Billy Gets the News (4:29)
21. Off to a Good Start (3:00)
22. Headed to the Cemetery (2:40)
23. The Other Sissy (3:08)
24. Jacob’s Last Stand (5:40)
25. Epilogue (1:39)
26. End Title (0:56)
27. Transfiguration (2:18)
 
 

«Illi Audiebant Libro»

«prologue & Main Title»

«Transfiguration»

 


Querer aportar sus propios elementos a la historia. Una muestra más de que la música puede perfectamente aportar algo más que un simple acompañamiento. E incluso la no necesidad de convertirse en un diseño de sonido.


La intensidad y drama concentrado en su segunda parte, que hace que pierda buena parte de fuerza e interés, hasta que reaparecen los elementos principales. Como tampoco incluye elementos de pura acción, puede hacer que desconectemos de la misma. Los elementos más atmosféricos tampoco colaboran a destacarla. Afortunadamente son los menos.


Claramente, la suite inicial “Illi Audiebant Libro”. Nos consigue colocar perfectamente en el tono central de la historia, y desde el inicio marcar al oyente que en la historia no hay sólo monstruos, sino también seres humanos. Por muy fantástica o sangrienta que pueda ser, esa sensación no nos abandona y le proporciona algo más a la banda sonora.

 

 
El terror y la venganza cargados de emoción
 

altSi hay un género que habitualmente proporciona alegría y nos defrauda con la misma rapidez suele ser el de terror. Especialmente el cine de terror de no demasiado presupuesto, que suele contar con bandas sonoras tan genéricas como lo son en ocasiones sus guiones. Pero precisamente por ser un terreno tan cercano a la fantasía y la imaginación (aunque sea terrorífica) también es campo abonado de buenas sorpresas musicales, que en ocasiones superan con mucho la calidad de la propia película. Y si no que se lo digan a Christopher Young.

Volviendo al tema del artículo, nos ha llegado este año la posibilidad de escuchar por fin un estupendo trabajo de una película del año 2011. Jacob es una de esas películas que de principio asusta, y que son carne de festival de cine fantástico. Pero en este caso es uno de esos proyectos que ha recibido críticas y comentarios más que interesantes, especialmente tratándose de una película independiente y con muy bajo presupuesto. Jacob nos traslada a finales de los años 70 a uno de esos pueblos de la América profunda con una familia completamente disfuncional: Otis, un cabeza de familia alcohólico y violento, y Edith, una esposa sumisa e indolente, se hacen cargo de los hijos de la familia Kell, una familia con un pasado cargado con ciertos elementos sobrenaturales que pesan sobre mucho sobre los hombros de la delicada Sissy y su mole de hermano (que sufre de un cierto nivel de autismo) y principal protector que es Jacob. En un entorno rural, que la película además sabe cargar de cierto halo de leyenda de casa encantada y leyenda urbana, una más que cercana similitud con Frankenstein y un buen control de la violencia hasta su tramo final, el resultado es como mínimo interesante. Y el cuidado que muestra en su realización, afortunadamente también se traslada a la música. El resultado es bastante más interesante de lo que se podía esperar de ella.

altEn el panorama cinematográfico actual sigue sorprendiendo que haya directores y compositores que sigan entendiendo no sólo la importancia de la creación de atmósferas y ambientes, sino que además entiendan la necesidad de mostrarnos también emociones y otros elementos de los personajes de las películas. Especialmente en el cine de terror actual, incluyendo el más violento. El compositor canadiense Iain Kelso aprovecha la base de la historia de Jacob para centrarse principalmente en los elementos más dramáticos y proporcionarnos algo más de fondo en unos personajes que podían ser típicos. Por supuesto que hay tiempo para crear ambiente de suspense y misterio. Incluso de tensión. Pero en su conjunto Jacob es una partitura muy rica y emocionante. Con un gran peso en las cuerdas y trompa para reforzar todos estos elementos, así como la utilización tan especial de los chelos para infundir suspense en la música, la banda sonora es de las que aporta elementos para ser disfrutada.

altSi hubiese que ponerle un pero sería simplemente el desequilibrio evidente que existe entre la mitad inicial, mucho más cargada de drama y emoción, frente a la segunda. Esta última es mucho más oscura y cargada de terror. Evidentemente viene provocado por el propio desarrollo de la historia, que desemboca en un estallido sangriento. Pero afecta en su escucha aislada, haciendo más dura esa parte final. Lo bueno del trabajo de Kelso es que la introducción de diversos motivos y recursos a lo largo de la banda sonora nos permite crear nuestra propia historia junto con la música.

altComo mencionaba, a partir de “Told What He Can and Cannot Do” la partitura no sale de su tono oscuro y dramático, mucho más ambiental que en la primera mitad. Especialmente se aprecia que la música se encuentra cargada con una sensación de tensión, como una olla a presión punto de reventar. Piezas como “The Last Tea Party”, “Discovered by Edith” o “It’s Jacob” utilizan el sonido clásico de notas repetitivas a piano, con base en las cuerdas y metales, para mantener ese suspense y tensión constantes. Lo único que parece romper todo son los repentinos estallidos violentos en la percusión y orquesta. Estas notas van creando una subidas y bajadas en los ritmos y la música, que nos mantiene en una montaña rusa constante. “Otis Snaps”, “Into Pieces” o “Billy Gets the News” son alguno de los momentos de mayor intensidad en esta parte final.

altDestaca especialmente un motivo de percusión muy pesada y casi metálica que escuchamos a lo largo de la partitura en diversas ocasiones. Dicho motivo podría parecer más cercano a la presencia y acción de esa mole que es Jacob. Sin embargo esa presencia maligna y que parece arrasar todo es realmente Otis, la representación del mal en esta historia. “Otis Attacks” es la primera aparición, con la música tomando un cariz realmente oscuro por primera vez, incluso con pausas y silencios, junto a la utilización de los chelos de forma muy “psicosis-herrmanniana”. Pero el motivo es uno de los elementos que recarga tanto esa segunda parte de la partitura que mencionaba anteriormente.

altLo destacable es que Kelso aprovecha dos elementos muy personales de la historia para proporcionarle una buena dosis de corazón y emoción. La pieza inicial “Illi Audiebant Libro” es una suite que recopila los motivos principales de la partitura y que funciona a modo de agradable introducción a este mundo. Aparte de un cierto tono misterioso que la música utiliza para referirse al “elemento paranormal”, inmediatamente se nos introduce un precioso y delicado tema en solo violín y solo trompa cargado de melancolía. Ese tema principal se identifica con la especial relación protectora y de cariño que tienen los dos hermanos, Sissy y Jacob, y que es el desencadenante de buena parte de los hechos de la trama. El tema es realmente bonito y realza la música cada vez que hace su aparición. Y especialmente por lo bien que va siendo utilizado en la partitura.

alt“Prologue & Main Title” vuelve a proporcionar ese punto misterioso relacionado con la casa y su padre, algo que se va desvelando poco a poco. Pero precisamente por la relación de los dos hermanos el tema principal hace su aparición convirtiendo el motivo misterioso en una melodía que parece casi una nana o caja de música, y que poco a poco vuelve a ser retomado por solo violín y solo trompa. La idea es que el compositor va modificando el tono general de la historia, con el tema principal sufriendo también una variación de carácter como la partitura. Se va volviendo cada vez más dramático a partir de “Jacob Hears Voices”, pero también modificando la relación entre los hermanos con el tema volviéndose claramente dramático como en “Sissy Has a Bad Feeling” o “The Death of Lawrence Kell” desapareciendo prácticamente durante la segunda parte de la banda sonora… obligado por el desarrollo de la trama.

altLa reaparición del mismo en la escena final (“Jacob’s Last Stand”), pero con ese tono de tristeza y un punto de delicadeza, es una muestra más del estupendo trabajo de Kelso para cerrar la historia no sólo con terror y suspense, sino también el aspecto emocional. Además lo hace no utilizando el tema propiamente dicho, sino haciendo que vaya apareciendo poco a poco sin hacerlo totalmente. El resultado es una preciosa pieza conclusiva que redondea la partitura. Sólo una pequeña coda final del tema (algo muy habitual hoy en día en el cine de terror) retomando el carácter misterioso inicial, en “Transfiguration” hace que completemos el viaje de manera muy satisfactoria.

altEse género de música que aprovecha el terror para recurrir a un estilo musical romántico y emocional, en vez de efectista o atmosférico, es todo un regalo. Permite cargar a la historia de un carácter mucho más gótico, más de “leyenda urbana” o cuento. Lo cual beneficia mucho a este tipo de películas. Aparte, musicalmente, la hace mucho más atractiva para el aficionado habitual. Sí que es verdad que la propia historia y el desarrollo de la partitura hacen que la segunda parte de la misma sea más oscura y dramática. Pero el conjunto final es realmente muy atractivo y plenamente recomendado para aquellos que disfrutan con la música de Christopher Young y similares. Siendo una película independiente de hace tres años, puede resultar una sorpresa el que ahora se haya publicado la banda sonora, pero simplemente la calidad del material hace que, al menos tenga que recomendaros la misma. No creo que os defraude.