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The Kingdom of Dreams and Madness

(Yume to kyôki no ôkoku)
Takagi Masakatsu
     
Año:   2013
Sello:   Tokuma Records
Edición:   Digital
Nº Tracks:   24
 
     
Ficha IMDB
Web del Compositor
 

 

Reseña por:
Juan Ramón Hernández

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1. Tsumugi Kaze (Overture)
2. Watage Warabe
3. Kaze No Waltz
4. Kumo Hakobi
5. Rlung Rta
6. Tsumugi Kaze (Dakuboku No Michi)
7. Annon
8. Yunewasa Angya
9. Tsumugi Kaze (Yume Tsumugi)
10. Ukigumo
11. Wataru Kaze No Naka
12. Shiyadori
13. Watashi Ha Kaze Wo
14. Kazahana (Kaze No Ne Atsume)
15. Kaze No Sei
16. Kazahana (Haru He)
17. Tayura
18. Chichi
19. Neppu (Ghibli)
20. Yufuka
21. Tsumugi Kaze
22. Kazahana (Kuretsukata)
23. Kaze No Ie
24. Kazahana (Finale)

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“Tsumugi Kaze (Overture)”

 

“Neppu (Ghibli)”

 

“Yufuka”

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El tono íntimo y pausado que Masakatsu le da a su composición, la cual es ideal para ir de la mano de las andanzas de Miyazaki y Cia en este documental.

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Que documentos visuales tan valiosos en España no tengan distribución. Nos queda mucho que aprender de nuestros vecinos franceses, por ejemplo, en este aspecto. En cuanto a música, nada en absoluto.

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“Tsumugi Kaze (Overture)”, “Neppu (Ghibli)” y “Yufuka”..

Un lugar de sueños cumplidos con un punto de locura y muchísimo trabajo

Esta es la mejor forma de definir a Studio Ghibli, sin duda alguna, y para todos aquellos que amamos la obra de Hayao Miyazaki e Isao Takahata, con la inestimable e imprescindible colaboración de Toshio Suzuki, este documental dirigido por Mami Sunada supuso un maravilloso regalo en el que pudimos acompañar durante dos horas a Miyazaki en su trabajo por los míticos estudios durante el proceso de producción de  “The Wind Rises” y un poco de pasada el de “The Tale of the Princess Kaguya”.

Ver al gran genio nipón hacer storyboards, dibujar, entintar, etc, es una auténtica gozada y veremos con mucho detalle cómo es su forma de trabajar, las manías que tiene respecto a horarios, descanso y trabajo, su manera severa de dirigir a su equipo creativo, su vida dentro y fuera de los estudios, pensamientos políticos y sobre la familia, así como lo más importante: su relación con Takahata y Suzuki, la cual queda más que manifiesta como de profunda amistad y respeto a lo largo del documental y cómo cada uno de ellos menciona a los otros dos para apostillar que jamás habría llegado a donde está sin su colaboración.

Esto es solo un pequeño esbozo de lo que os vais a encontrar en esta historia que, vuelvo a repetir, es una joya visual que todos los que amáis lo que representa Ghibli no os debéis perder.

Rodado de un modo muy íntimo y pausado para dejar patente el espíritu que siempre rodea a Ghibli, The Kingdom of Dream and Madness cuenta con la música de Takagi Masakatsu, compositor que se ha dado a conocer con sus bandas sonoras para las películas de Mamoru Hosoda Wolf Children y The Boy and the Beast (ambas reseñadas en esta web) y que aquí aplica una partitura íntima y pausada también en la que encontraremos un leitmotiv que aparece en el primer corte: “Tsumugi Kaze (Overture)”, tema orquestado para una pequeña formación de cuerda, que sirve como la llave que nos abre las puertas del estudio mientras vemos a Miyazaki comenzar su jornada laboral.

Este leitmotiv irá apareciendo en distintas variaciones a lo largo de la historia para sorprendernos con temas como “Tsumugi Kaze (Dakuboku No Michi)”, interpretado a modo de banda de Nueva Orleans con trompetas y acordeón al frente, mientras las imágenes nos muestran los comienzos de Takahata y Miyazaki y cómo se conocieron, “Tsumugi Kaze (Yume Tsumugi)” y “Tsugumi Kaze”. El primero es un tema a piano y bandoneón que acompaña a la voz de Hideaki Anno mientras cuenta cómo conoció a Miyazaki para trabajar en Nausicaa del Valle del Viento; el segundo interpretado solo a piano y dándole un toque muy nostágico dejando entrever la retirada de Miyazaki en cuanto a realizar largometrajes tras The Wind Rises. Comentar que tanto piano como bandoneón y acordeón son interpretados siempre por Masakatsu, que es un grandísimo intérprete además de compositor.

Fuera del bloque del tema principal encontraremos otros muchos temas a destacar, los cuales siempre le dan un hilo conductor muy preciso a la historia que se nos cuenta. Me detendré en destacar “Kumo Hakobi”, en el que el vibráfono sirve como vía de escape, conexión con la naturaleza y de hermandad en un día laboral del famoso estudio; “Annon”, que por las imágenes que acompaña bebe directamente de la banda sonora de Hisaishi para The Wind Rises y su uso de la balalaika, así como “Neppu (Ghibli)” tema 100 % Masakatsu en la forma de interpretar al piano que nos retrata el final del proceso creativo de la película de Miyazaki.

Para finalizar y no menos importante, mencionar los cortes “Watage Warabe” y “Yufuka”, este último acompañando una de los mejores y más entrañables pasajes de la historia, con Miyazaki, Takahata y Suzuki como protagonistas, donde las notas del piano desgranan 40 años de amistad, rivalidad, mucho trabajo y respeto.

Tras esta pequeña reseña no me queda sino recomendaros encarecidamente tanto la visión del documental como la escucha de su banda sonora, con la cual Masakatsu vuelve a demostrar su enorme sensibilidad y talento para contar historias en la pantalla con su música.