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  Birdman

 
Antonio Sánchez
     
Año:   2014
Sello:   Milan Records
Edición:   Normal
Nº Tracks:   22
Duración:   77:21
     
Ficha IMDB
 
Web del Compositor
 
 

Reseña por:
Jordi Montaner

 
1. Get Ready (01:28)
2. Dirty Walk (01:34)
3. Just Chatting (00:34)
4. Waiting For What (01:36)
5. Semi Comfortable In 3 (01:08)
6. Strut, Pt. 1 (01:16)
7. Doors and Distance (02:18)
8. Night Chatter (01:57)
9. Almost Human (01:23)
10. Schizo (01:51)
11. Internal War (02:51)
12. Kinda Messy (00:34)
13. Strut, Pt. 2 (01:20)
14. Claustrophobia (01:10)
15. Fire Trail (00:48)
16. The Anxious Battle for Sanity (06:38)
17. Symphony No. 9 in D – 1st Movement: Andante Comodo (05:35)
18. Symphony No. 5 Op. 64 in E Minor: Andante Cantabile (12:50)
19. Ich Bin Der Welt Abhanden Gekommen (07:02)
20. Passacaille (Tres Large) (07:23)
21. Prologue: Chorus of Exiled Palestinians (08:34)
22. Symphony No. 2 in E Minor, Op. 27 –
II Allegro Molto (07:20)
 

“Get Ready”

“Schizo”

“The Anxious Battle for Sanity”
 


El ritmo de la película reposa en las evoluciones de Sánchez, como si de un musical se tratara, aunque sin voz ni más instrumentación que una batería.


La insidiosa Regla 15 de la sección II-E del reglamento de los Premios, por la que determinadas partituras que contienen temas o piezas musicales preexistentes son apartadas arbitrariamente de la selección final y que, en más de una ocasión, ha dado pie a sorprendentes injusticias.


“The Anxious Battle for Sanity”: la inesperada virtud de un planteamiento bien sencillo, seco, humilde pero potente.

BSOSpirit opina

Nota media: 4,83
 
Fernando Fernández (2), Asier G. Senarriaga (4), Óscar Giménez (3), Juan Ramón Hernández (6), Antonio Miranda (7), David Sáiz (7)
 

 
Percusión desnuda
 

altSon tiempos extraños, diréis. Philip Glass comparte una partitura para una peli de superhéroes con Marco Beltrami, Desplat se dispone a musicar una cinta de Wim Wenders, Trevor Jones musica anuncios de bebidas isotónicas… Nada es lo que era, como tiene que ser.

Defender la vigencia de Birdman como banda sonora “revelación” del año es el propósito de esta reseña, así que empiezo por dejar meridianamente claro mi punto de vista. No es la primera banda sonora de jazz de la historia (recordemos, por ejemplo, el estereotipado Ascensor al cadalso de Miles Davis), ni tampoco la primera partitura firmada por un batería (Stewart Copeland, Billy Cobham o Manu Katché han estampado su ritmo en varias cintas).

altMás: creer que la inclusión de música clásica en las películas perjudica al cine es una soberana tontería. La pieza de Richard Strauss más escuchada a lo largo de la historia no se debe al aplomo del compositor ni a la pluma de Nietzsche, sino al simple hecho de que Stanley Kubrick la incluyera en 2001, haciendo grande el cine y la música al mismo tiempo.

Más aún: el hecho de que Nino Rota plasmara en su partitura para El padrino un tema preexistente nunca lastimó la celebridad del tema musical en cuestión ni desmereció su eficacia… Hasta Charlie Chaplin lo sabía, cuando recogió abrumado el Oscar por Candilejas aquel mismo año.

altBirdman es cine de pura cepa, y Antonio Sánchez no hace sino arropar la cinta con una banda sonora sobria y circunscrita. Los temas de Ravel, Mahler, Tchaikovsky, Rachmaninov o Adams tampoco están de más. Proporcionan un tono adecuado a la representación de una obra dramática de Raymond Carver cuyos entresijos no deslucen el guión planteado, sino que casan como una subtrama perfecta… Nadie restará mérito a los guionistas de Birdman por el hecho de que durante más de 30 minutos la película se desarrolle, escena a escena, sobre un texto teatral escrito con anterioridad.

Sobre gustos no hay disputa, y en el disco duro de cada uno de nosotros hay una determinada banda sonora que preside las demás… En el mío, todas siguen ahora mismo el compás que Antonio Sánchez cuaja en Birdman, con el chasquido en los dedos, volteando la cabeza y con los ojos cerrados… Como se escucha el mejor jazz.