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Mazinger Z Infinity

(Mazinger Z)
Toshiyuki Watanabe
     
Año:   2017
Sello:   Warner Japan
Edición:   Normal
Nº Tracks:   40
Duración:   67
     
Ficha IMDB
Web del Compositor
 

 

Reseña por:
Juan Ramón Hernández

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1. Semarikuru Kikaiju -Great Mazinger No Katsuyaku
2. Furina Tatakai Purannto No Pinti
3. Mazin Go
4. Mazingerzet Infinity Version Opening Edit
5. Nazomo Syouzyo
6. Yumeno Kousiryoku Energy
7. Genkina Risa
8. Rinnsetsuzigen No Fushigi
9. Raishuu
10. Tatakaurisa Kikaiizyuu Soushinngeki
11. Tougousakusenn Zyunnbi Mazingirls Touzyou
12. Sakusenn Kaishi
13. Ihenn Infinity Shutsugenn
14. Senntouto Hakai Dr.Hell
15. Terebi Kara Nagareru Bgm
16. Dr.Helljinei No Takurami
17. Arasou Sinnrui Tachi
18. Risa No Teian
19. Kabuto Kouji No Ketsui
20. Gannbaru Boss
21. Sekai No Owari
22. Ai No Honoo
23. Jun No Omoi
24. Shutsugeki Junnbi
25. Shutsugeki
26. Borotto No Katsuyaku Pinchi
27. Byunasu Mazingerls No Katsuyaku
28. Tatakau MazingerZ
29. MazingerZ Tai Kikaizyuu
30. MazingerZ Tai Asyuradannshaku Tai Burokkennhakushaku
31. Dr.Hell Tono Taiketu
32. Shitou
33. Keiseigyakuten Goragon Hatsudou
34. Sagyou Suru Risa
35. Risa No Omoi
36. Jinrui No Chikara Wo Hitotsuni
37. Syouri
38. Risa Tono Wakare
39. Epilogue
40. Mazingerzet Infinity Version Opening Edit Karaoke

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Mazingerzet Infinity Version Opening Edit

 

“Nazomo Syouzyo”

 

“Shutsugeki”

 

“Jinrui No Chikara Wo Hitotsuni”

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Cómo Watanabe ha hecho suyos los temas compuestos por su padre, adaptándolos a la historia para seguir manteniendo el espíritu del personaje, así como toda la nueva música que él ha compuesto, muy presente en la película y genial acompañamiento de las imágenes.

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Absolutamente nada en mi opinión.

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Muchos. Nos quedaremos con “Shutsugeki”, “MazingerZ Tai Asyuradannshaku Tai Burokkennhakushaku”, “Jinrui No Chikara Wo Hitotsuni” y, cómo no, el breve como “Mazingerzet Infinity Version Opening Edit” cantado por Ichiro Mizuki.

Mazin Go!!!

Así es como nos sentimos todos los nacidos en los años setenta en el momento que vimos el primer tráiler de este revival del mecha más famoso de la historia, con el mismo subidón que nos daba siendo niños cuando Koji Kabuto llamaba con la frase de la cabecera a su robot y este emergía imponente de la piscina del Instituto Fotoatómico del Monte Fuji para que su piloto se acoplara a él y lanzarse juntos a la batalla.

Y es que, tras haber sido estrenado en formato televisivo hace 45 años en Japón y casi 40 en España, más algún intento en la década pasada de reflotar la franquicia con alguna serie (Mazinkaiser o Shin Mazinger), el que quizá sea el mecha más famoso de la historia vuelve a nosotros en forma de largometraje con la producción y el beneplácito de su creador Go Nagai y, cómo no, de los míticos estudios Toei Animation, para disfrute de toda una generación, la cual tiene que estar enormemente agradecida por el brutal esfuerzo realizado por la distribuidora Selecta Visión para que la película sea vista en nuestro país sólo una semana después de su estreno en Japón y que esta sea proyectada en más de 200 salas, haciendo que el máximo posible de fans del personaje (así como nuevas generaciones) puedan disfrutar de ella.

Con guion del novato Takahiro Ozawa y dirección del veterano Junji Shimizu (Yu-Gi-Oh!, One Piece), Mazinger Z Infinity nos traslada justo diez años después de los hechos acontecidos en la serie original, tras acabar con la amenaza del Doctor Infierno. Koji Kabuto, siguiendo los pasos de su padre y de su abuelo, es ahora un reputado científico que trabaja en el nuevo Photom Power Lab que dirige su gran amor Sayaka Yumi, quien relevó a su padre cuando este aceptó el puesto de Primer Ministro. Todo es paz y tranquilidad hasta que en unas excavaciones en el Monte Fuji aparece un gigantesco robot que tiene la capacidad de alterar el universo entero. A partir de aquí los acontecimientos se desarrollarán de una manera imprevista haciendo que nuevamente la humanidad corra peligro de aniquilación, así como que Koji tenga nuevamente que asumir su rol de salvador pilotando a un robot que se creía destruido.

Con una historia que aunque parezca sencilla tiene cierta complejidad, Mazinger Z Infinity es una película hecha por y para el fan del mítico robot, pero también que busca a las nuevas generaciones (aunque esto último no sé si lo conseguirá, ojalá que sí). Con un comienzo espectacular, la cinta nos atrapa rápidamente, pero una vez asentadas las bases es cierto que la historia abandona esa velocidad de crucero del inicio pasando a un concienzudo tramo central del film que no será del gusto de todos los paladares, pero que es muy necesario en la historia, la cual trata temas de tan candente actualidad como la crítica a los gobiernos en general, las cortinas de humo, que el hombre es el enemigo más peligroso de nuestro planeta, así como nos habla de la importancia de la familia para nuestra estabilidad y dar sentido a nuestras vidas. No esperaba un Doctor Infierno tan mesiánico y me ha sorprendido mucho lo políticamente correcta que es la película en algunas cosas respecto al original. Aun así tiene algunos guiños a esa esencia que le daba Nagai a ciertos aspectos del imaginario de la franquicia que son muy disfrutables.

Con un aspecto técnico sobresaliente en cuanto a animación, es una gozada volver a ver a todos los personajes de la serie original tal y como los recordábamos, aunque sus diseños evidentemente se han estilizado un poco, como es el caso de Mazinger, quien se toma su tiempo en aparecer. Pero cuando lo hace, la sensación para aquellos que fuimos niños en los setenta es indescriptible y de erizarse el vello, mientras vemos como Koji nuevamente se enfunda su traje de piloto y llama a su gigantesco robot para volver a enfrentarse a su archienemigo. Todo ello bajo el famoso tema de batalla creado por el mítico Chumei Watanabe (compositor de la música original en 1972) pasado por el tamiz de su hijo Toshiyuki, quien ha sido el encargado de componer la banda sonora para el mismo personaje 45 años después de que su padre hiciera lo mismo.

Reinventando (a la vez que respetando) la música de un clásico

El destino es a veces caprichoso y juguetón. Quién le iba a decir a Toshiyuki Watanabe que algún día tendría la oportunidad de componer la música para una nueva aventura del personaje con el que su progenitor consiguió fama a nivel mundial entre toda una generación… Sé de buena tinta que alguna vez se imaginó algo así, aunque nunca albergó mucha esperanza en ello cuando para proyectos anteriores (los mencionados más arriba) nunca se requirió de su talento para poner música a las aventuras del gigantesco robot y su piloto. Pero hete aquí que para el proyecto más importante sobre el personaje, ni más ni menos que llevar sus aventuras a la gran pantalla, ninguno de los involucrados en la producción tuvo dudas respecto a quién debía ser el autor de la banda sonora, lo que ha hecho que el Maestro nipón nos regale un grandísimo trabajo para Mazinger Z Infinity.

Watanabe ha conseguido unir en esta partitura el espíritu de la música creada por su padre junto a su visión de lo que esta nueva historia necesitaba, siendo la orquestal la parte más importante en su composición.

La banda sonora arranca con “Semarikuru Kikaiju – Great Mazinger No Katsuyaku”, tema en el que ya podemos apreciar las reminiscencias a la música y al espíritu de la serie original por el uso de los metales y sintetizador, aunque es evidente el sello propio de Toshiyuki en su forma de orquestar, y queda más que patente en el tema que aparece a continuación: “Furina Tatakai Purannto No Pinti”, en donde ya hacen aparición la sección de cuerdas y los coros para darle más tensión y espectacularidad al “movido” prólogo de la película, en la que Gran Mazinger y su piloto Tetsuya Tsurugi son los protagonistas frente a una horda de Brutos Mecánicos.

Pasado el prólogo oiremos el breve “Mazin Go”, así como “Mazingerzet Infinity Version Opening Edit”, siendo el primero un pequeño anticipo al mítico opening compuesto por Chumei Watanabe y que es cantado nuevamente por el incombustible Ichiro Mizuki con unos geniales arreglos de Toshiyuki en los que destaca por encima de todo el sonido de la guitarra eléctrica y unos teclados ochenteros que nos emocionan, mientras vemos durante su minuto de duración un resumen exprés de lo acontecido en el anime original una década antes de este punto de partida.

Es con “Nazomo Syouzyo” donde el compositor nos presenta un tema importante en el score y la historia, el asociado a uno de los nuevos personajes, el cual tiene un papel importantísimo en ella: Lisa, un androide de aspecto femenino cuya inocencia y ternura queda manifiesta en el uso del arpa, coros femeninos y delicadas notas al piano. Igualmente su jovialidad y alegría también serán mostradas por la sección de viento madera, cuerdas y piano en el bucólico y bello “Genkina Risa”. Entre uno y otro escucharemos “Yumeno Kousiryoku Energy”, tema de fondo que sirve de acompañamiento al anuncio informativo que se puede ver en los transportes del nuevo Instituto de Investigaciones Fotónicas, donde se explican sus nuevos avances y para qué se aplican dichas investigaciones. Será en dichas instalaciones donde, tras una reunión de nuevos y viejos amigos, escucharemos “Raishuu” y “Tatakaurisa Kikaiizyuu Ssoushinngeki”. El primero utilizando la percusión como seña de identidad para el ataque que el grupo sufre y el segundo uniendo batería, electrónica y cuerdas junto a metales para acompañar la primera escaramuza entre ambos bandos y el avance del Ejército de Brutos Mecánicos hacia el Monte Fuji sembrando la destrucción a su paso.

El tono de la película y la música se toma su primer (aunque breve) tono desenfadado con “Tougousakusenn Zyunnbi MazinGirls Touzyou”, que aunque empieza de forma heroica para retratar a Koji y el momento, rápidamente pasa a un mensaje de “despiporre” con la aparición de las MazinGirls, unas gruppies muy peculiares y ligeritas de ropa. Pero como digo, es una licencia breve que da paso a “Sakussen Kaishi”, “Ihenn Infinity Shutsugenn” y “Senntouto Hakai Dr.Hell”, en los que los metales y percusión son los símbolos de la batalla que ha comenzado y los coros junto a los metales nos traen de vuelta al archienemigo de los protagonistas, el Doctor Infierno.

Tras una parte muy intensa, la película y la música de nuevo se toman un respiro. En esta ocasión para mostrar una tranquila conversación entre buenos amigos en un modesto restaurante de ramen y  donde con sólo los acordes de la guitarra acústica, arpa en segundo plano, cuerdas y piano, Watanabe insufla ese sentimiento de amistad entre Koji y Boss, dos colegas que han vivido juntos muchas cosas buenas y malas.

Rápidamente es la amenaza la que toma protagonismo en el track “Dr.Helljinei No Takurami”. donde las cuerdas son las transmisoras de los planes del Dr. Infierno, los cuales son finalmente desvelados. Complementa la escena y el discurso del enemigo el corte “Arasou Sinnrui Tachi”, en el que los coros nuevamente reflejan la persona del Dr. Infierno, así como las venideras guerras que se avecinan por culpa de los propios gobiernos que nos rigen.

Será con “Risa No Teian” donde el discurso nuevamente torna hacia la inocencia y bondad de Lisa, representadas por el arpa, quien hablando con Koji muestra que es algo más que una máquina y que siente igual que cualquier humano. A este tema, con el oboe como nexo de unión, le da réplica “Kabuto Kouji No Ketsui” mientras Koji le hace entender a la chica androide que es mucho más que una máquina y que piensa luchar nuevamente contra el mal que se cierne sobre la humanidad.

Tras estos temas introspectivos, a ritmo de timbales y metales se nos presenta “Gannbaru Boss” para dibujar tanto la comicidad del personaje como su determinación al hacer las cosas. Como siempre sucede en película y música, el momento desenfadado es breve y la seriedad se retoma con “Sekai No Owari”, tema que sirve para ilustrar qué es el Goragon, la amenaza que se cierne sobre la humanidad de la mano del Dr. Infierno y el Infinity. Tres notas interpretadas por el arpa junto al sonido del timbal y los coros que en bucle representan el mundo desconocido que puede surgir de esa amenaza.

La historia va acercándose al momento decisivo y de más acción, pero antes de llegar a ello, Watanabe nos vuelve a regalar su vena más melódica con “Ai No Honoo” y “Jun No Omoi”,  ambos temas enfocados en las parejas protagonistas; el primero para ilustrar el amor de Koji y Sayaka, el segundo hace lo propio para Tetsuya y Jun. A destacar en ellas la bella melodía de guitarra acústica que se escucha.

Con tintes heroicos, en “Shutsugeki Junnbi” la sección de cuerdas unida a una marcial percusión y a los metales nos va mostrando cual es el plan de nuestros héroes para la batalla final que se avecina mientras observamos a Koji nuevamente enfundado en su icónico traje dirigirse al hangar para pilotar nuevamente el planeador con el que tantas veces se ha unido a su inseparable robot. Acto seguido volvemos a escuchar el mítico tema de batalla en “Shutsugeki” mientras el piloto lanza su grito de llamada a Mazinger Z y este vuelve a aparecer una vez más imponente de la gigantesca piscina de las instalaciones del laboratorio y alzar el vuelo para acoplarse al Jet Scrander. Decir que la nueva versión es simplemente brutal y esa guitarra eléctrica del final hará que a más de uno se le ponga el vello de punta.

Ya están todas las figuras puestas en el tablero, pero antes de entrar en faena, el Maestro nipón nos regala dos nuevos temas de corte desenfadado. Primero el “descacharrante” “Borotto No Katsuyaku Pinchi”, donde los metales, cuerdas y piano adquieren aires de “slapstick” para ilustrar la descabellada forma de luchar de Boss con su robot ante una horda de Brutos Mecánicos. Tras dicho tema aparece el breve pero muy efectivo “Byunasu MazinGirls No Katsuyaku” para lucimiento erótico-festivo de las gruppies de Koji pilotando sus propios robots (atentos a la escena porque en ella se hace un guiño a una frase que nunca se dijo en la serie original pero que prácticamente todo el mundo asevera haberla escuchado).

Y por fin llega la hora de la batalla decisiva así como de escuchar cómo Watanabe pone toda la carne en el asador para ofrecernos un chute de adrenalina para acompañar un festín visual en primer lugar con los temas “Tatakau MazingerZ”, “MazingerZ Tai Kikaizyuu” y “MazingerZ Tai Asyuradannshaku Tai Burokkennhakushaku”, todos ellos con el clásico tema de batalla muy presente y destacando sobremanera el poderío del último de ellos acompañando la lucha contra el Barón Ashura y el Conde Broken donde queda de lujo el uso de la batería y la guitarra eléctrica junto a los coros y la orquesta… Temazo.

A continuación la música pasa a ser más tensa y oscura con la aparición del Dr. Infierno pilotando su letal robot y eso lo vemos reflejado en “Dr.Hell Tono Taiketu” y “Shitou”, ambos temas con coros amenazantes y casi divinos siempre presentes, junto a metales y cuerdas que nos amenazan y golpean con su música dándole el broche final a la secuencia con “Keiseigyakuten Goragon Hatsudou”.

“Risa No Omoi” es el tema donde más brilla la música creada para Lisa por el compositor. En ella podemos apreciar todos los sellos distintivos de Watanabe a la hora de componer y orquestar música, creando un tema realmente bello y emocionante que se complementa a las mil maravillas con “Jinrui No Chikara Wo Hitotsuni”, otro de los grandes temas de la banda sonora y que pone cierre a la batalla utilizando toda la grandiosidad y belleza que es capaz de transmitir la sección de cuerdas para ser esa energía de toda la humanidad que acompaña a Mazinger Z en esta última batalla, cerrando en sus últimos segundos con una muy acertada y heroica versión del tema principal compuesto por Chumei Watanabe para el personaje.

Tras el breve y victorioso “Syoury” tenemos por última vez el tema de Lisa, pero no a modo de despedida sino como un hasta pronto, debido a todo el tema de universos alternativos que hemos ido viendo a lo largo de la película; “Risa  Tono Wakare” es su título, y arpa y piano junto a viento madera siguen retratando la dulzura e inocencia del personaje.

Pone el punto final a la película el tema “Epilogue”, breve pero también muy elaborado y significativo ante la emotiva secuencia final a la que asistiremos al final del film.

Mazinger Z Infinity es una banda sonora en la que Toshiyuki Watanabe ha disfrutado como un niño con zapatos nuevos componiendo su música. Sin duda alguna ha mantenido el espíritu y señas de identidad que su padre le dio a la serie original, pero no es menos cierto que dentro de ese respetuoso y cariñoso homenaje hacia su progenitor, el Maestro nipón ha dejado más que impresos tanto su sello como su forma de entender la música para el personaje, adaptándola a los nuevos tiempos, firmando así un grandísimo trabajo al servicio de una película que, como he dicho al comienzo, es un film hecho por y para fans. No la dejéis escapar si todavía la tenéis cercana en alguna sala de cine.