Cristóbal Halffter, Luis de Pablo, Antón García Abril, José Luis Turina y Tomás Marco. Son cinco de los más prestigiosos compositores que ha tenido España en el último medio siglo y ayer estuvieron en el Auditorio Nacional para asistir a una galería de retratos fotográficos con la que les rindió homenaje el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Imaem).

No estamos hablando de compositores cinematográficos sino de compositores en mayúsculas, aunque algunos también han trabajado para el cine o la televisión. Antón García Abril es el que más se ha prodigado en estos ámbitos y muchas de sus obras son conocidas para los aficionados, desde Los santos inocentes, El hombre y la tierra y Curro Jiménez a Anillos de oro y Fortunata y Jacinta.

De Tomás Marco es la música de la serie El jardín de Venus, de 1983. Cristóbal Halffter, que cumplirá próximamente 87 años, firmó El beso de Judas, Una muchachita de Valladolid o El extraño viaje, entre muchas otras. Y Luis de Pablo compuso la banda sonora de películas como La caza, Peppermint Frappé, Ana y los lobos o El espíritu de la colmena. Sin duda, un homenaje de lo más merecido.