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Westworld

Ramin Djawadi
     
Año:   2016
Sello:   WaterTower Music
Edición:   Doble CD
Nº Tracks:   34
Duración:   1:49:11
     
Ficha IMDB
Web del Compositor
 

 

Reseña por:
Óscar Giménez

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1. Main Title Theme – Westworld (1:42)
2. Sweetwater (2:53)
3. Black Hole Sun (2:29)
4. Paint it Black (5:44)
5. This World (2:29)
6. Online (4:19)
7. No Surprises (4:02)
8. Dr. Ford (5:30)
9. A Forest (2:49)
10. Reveries (3:00)
11. Nitro Heist (3:32)
12. Motion Picture Soundtrack (2:42)
13. Freeze All Motor Functions (3:04)
14. Pariah (3:09)
15. Fake Plastic Trees (2:14)
16. MIB (3:06)
17. The Maze (4:05)
18. House of the Rising Sun (1:25)
19. Trompe L’Oeil (5:04)
20. What Does This Mean (3:04)
21. Something I Can Never Have (5:56)
22. White Hats (2:28)
23. Back to Black (1:58)
24. No One’s Controlling Me (2:00)
25. Memories (3:45)
26. No Surprises (Stride Piano) (2:37)
27. Violent Delights (4:59)
28. Someday (3:40)
29. Sweetwater Stride (0:42)
30. Do They Dream (1:49)
31. The Stray (2:18)
32. Bicameral Mind (4:26)
33. Exit Music (For a Film) (4:27)
34. Reverie (1:42)

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“Main Title Theme – Westworld”

 

“Sweetwater”

 

Tema de los recuerdos en “Memories”

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Es cuestión de gustos, claro, pero me quedo con toda la parte más acústica y orquestal asociada a lo que acontece en el parque, por encima de los sonidos electrónicos más fríos e insípidos que acompañan las escenas que transcurren bajo él.

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Que haya gente que se quede solamente con la idea de las versiones de canciones de pop-rock como curiosidad positiva. El compositor afirma que se lo pasó muy bien adaptándolas, pero en su mayor parte no dejan de ser algo anecdótico en el conjunto de la banda sonora.

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Hay muy buenos temas, desde el emblemático “Main Title Theme – Westworld” y el que podemos considerar tema principal, “Sweetwater”, hasta los leitmotivs del Doctor Ford y el de los recuerdos. En cuanto a escenas claves, a destacar “Trompe l’Oeil”, “Someday” y “Bicameral Mind”.

BSOSpirit opina

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Nota media: 7,62

Ángel Aylagas (8), Fernando Fernández (7), Asier G. Senarriaga (8), Óscar Giménez (8), Juan Ramón Hernández (9), Antonio Miranda (5), Jordi Montaner (8), David Sáiz (8)

 

Más madera sobre los límites de la inteligencia artificial

Un parque temático donde gente adinerada desea vivir la experiencia de sumergirse en el Viejo Oeste, aunque algunos –la mayoría, posiblemente- no hace más que sacar a la luz sus más bajos instintos de sexo y violencia. En Westworld no es ilegal acribillar al sheriff ni violar a las chicas del Saloon Mariposa porque, al fin y al cabo, solamente son máquinas con apariencia humana. ¿O tal vez no?

La serie creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy ha sido la gran apuesta de la HBO para sustituir a Game of Thrones cuando esta concluya en 2018, y su primera temporada ha sido todo un éxito de audiencia. Su punto de partida es la película de Michael Crichton de 1973, titulada por aquí como Almas de metal, en la que Yul Brynner era un robot pistolero al que se le habían cruzado los cables –nunca mejor dicho- y acababa provocando una masacre. Pero solo es un punto de partida, puesto que este Westworld televisivo maneja una trama mucho más compleja y filosófica sobre los límites de la inteligencia artificial -un tema manido en el campo de la ciencia-ficción pero tratado aquí con cierta originalidad- y la crueldad humana -algo para lo que no necesitamos literatura ni cine para saber de su existencia, basta cualquier telediario-.

También hay que atribuir parte de su éxito a las actuaciones, en especial a esos dos monstruos llamados Anthony Hopkins –en el papel de Tom Ford, el creador del parque- y Ed Harris –como el Hombre de Negro-, así como una sensacional Thandie Newton en el papel de Maeve, la Madame del burdel, o Evan Rachel Wood como la inocente Dolores, dos androides -o “anfitriones”- que cada vez cobran mayor conciencia de lo que son.

Pero aparte de que a unos guste mucho y a otros menos, que a unos les parezca lenta y a otros atractiva o que su argumento sea estimulante o espeso, de lo que hablamos en BSOSpirit es de música. Así que allá vamos. Ramin Djawadi fue designado responsable de la banda sonora de Westworld por decisión de Jonathan Nolan, quien ya trabajó en Person of Interest. Un día pilló por banda a Djawadi y le contó que tenía entre manos una serie sobre Westworld basada en la idea de Crichton, película que era de las favoritas del compositor cuando era niño, aunque hubiera nacido un año después de su estreno. Hasta el punto de que comenzó a componer temas cuando la serie estaba aún en una fase embrionaria.

La edición discográfica en dos CD de WaterTower Music contiene 34 tracks de muy diverso pelaje. En líneas generales, podría decirse que encontramos tres tipos de piezas, aunque a veces las líneas fronterizas entre unos y otros son algo difusas.

En primer lugar tenemos la música de lo que acontece en el parque, en esa recreación del Far West artificial llena de “androides-anfitriones” y “visitantes-huéspedes”. Guitarra española, armónica, trompeta o la  pianola del saloon son referentes instrumentales de ese mundo, generalmente con la orquesta detrás.

Pero debajo del parque está la gente que controla todo, los que crean las narrativas, los encargados de sacar beneficio económico, los responsables de la seguridad o los trabajadores que reparan los “anfitriones” para dejarlos como nuevos y ponerlos a funcionar en el parque al día siguiente. En este mundo subterráneo tiene mayor presencia la música ambiental y el uso de sintetizadores. Y enlazando ambos mundos, Djawadi otorga una especial relevancia al piano, un “puente perfecto” –lo dice él mismo- que funciona bien tanto en el exterior como en el subsuelo.

El tercer grupo de tracks está formado por versiones adaptadas de famosas canciones pop-rock, idea que partió de Jonathan Nolan y que ha tenido una gran acogida entre los fans de la serie. En mi caso, me quedé con una sensación de WTF (What the fuck… para profanos) cuando en mitad de un tiroteo hacia el final del primer episodio mis oídos reconocieron una versión sinfónica del “Paint It Black” de los Rolling Stones. La verdad es que esa intromisión anacrónica me sacó de la historia. Pero Nolan y Djawadi lo justifican diciendo que esas famosas canciones sirven para recordar al espectador de que está en un lugar irreal, que Westworld no deja de ser un parque de atracciones y que la acción no transcurre en el siglo XIX sino en el XXI (al menos parte de ella).

Además de la canción de Sus Satánicas Majestades, se aprecia la debilidad de Nolan por Radiohead, de quienes se adaptan “No Surprises”, “Motion Picture Soundtrack” (a cargo del Vitamin String Quartet), “Fake Plastic Trees” y “Exit Music (For a Film)”. En algunos casos cumplen un papel de relleno, como cuando suenan en la pianola del saloon, o llevan un mensaje implícito referente a su título (si el espectador es capaz de identificarlas), pero en ciertos casos su función es relevante acompañando la acción, como sucede durante el tiroteo con “Paint It Black” y, en particular, con “Exit Music (For a Film)”, que escuchamos en la escena climática del final de temporada. Por cierto, Djawadi insertó frases de piano del tema de los títulos iniciales en esta canción de Radiohead. De hecho, fue el encargado de hacer todas las adaptaciones salvo las dos canciones versionadas por el Vitamin String Quartet, la citada “Motion Picture Soundtrack” y “Something I Can Never Have”, de Nine Inch Nails, que se utiliza en la escena de la orgía del episodio 5.

Las otras canciones preexistentes incluidas en la edición discográfica son “Black Hole Sun” (Soundgarden), “A Forest” (The Cure), “House of the Rising Sun” (The Animals) y “Back to Black” (Amy Winehouse), sin olvidarnos de “Reverie”, adaptación de la pieza de Claude Debussy, que se emplea con distintas versiones en distintos puntos de la historia, incluidos algunos de los más impactantes.

No obstante, casi todas estas versiones me parecen algo más bien anecdótico, una curiosidad que tal vez ha servido para interesar a más gente por la banda sonora.

Como aficionado a la música de cine y televisión, me interesan más los otros cortes, la música original, entre los que encontramos desde tracks de lo más acertado hasta piezas de relleno atmosférico. Para empezar, destacaré “Main Title Theme – Westworld”, un buen tema para los títulos de inicio de cada episodio en los que vemos una especie de impresoras 3D creando figuras humanas o de caballos, presentándonos desde las salas de control ese mundo de artificio que es Westworld, con el piano como instrumento principal (incluso visualmente). Los acordes de la guitarra acústica nos introducen desde el principio en el Viejo Oeste, mientras que el violonchelo solo, el piano y el acompañamiento de las cuerdas ejecutan un tema fresco y retentivo que apenas se utiliza a lo largo de la serie, ya que solamente escuchamos referencias al mismo incrustadas en “Exit Music (For a Film)” y en el tramo final de “Bicameral Mind”.

Por su parte, “Sweetwater” es el que podríamos considerar el auténtico tema principal del show. Tiene mucha más presencia en la trama –que transcurre en el parque- y lo oímos en la escena donde se nos presenta Westworld, con Teddy (James Marsden) llegando en tren a la ciudad y mezclándose con anfitriones y huéspedes. Comienza con la pianola y lo desarrolla después toda la orquesta, repitiendo una melodía que se te clava en la cabeza con fuerza, con un sonido muy propio del Viejo Oeste.

Sus apariciones a lo largo de los diez capítulos son relativamente frecuentes –muchas veces asociadas al ferrocarril- y lo podemos escuchar en otros cortes como “Nitro Heist”, “Pariah”, “Trompe l’Oeil”, “What Does This Mean” o “Sweetwater Stride”.

Otro de los leitmotivs de uso repetido es el que encontramos en “This World”, formado por series de acordes interpretado a veces por el piano, a veces por las cuerdas y a veces ambos. Se escucha al final del primer episodio con la voz en off de Dolores diciendo cómo ella aprecia la “belleza” y no el “caos” de su mundo. También se encuentra en determinados momentos de “No One’s Controlling Me” y “Bicameral Mind”.

También fundamental como parte del universo sonoro de la serie es el tema de los recuerdos, omnipresente en la mayor parte de escenas en las que los anfitriones parecen recordar cosas de su pasado que no deberían o en las conversaciones de los científicos como Bernard (Jeffrey Wright) o el propio Ford con los androides. Consiste casi siempre en frases de violonchelo que provocan una sensación de intriga y en ocasiones está más desarrollado con toda la sección de cuerda, como ocurre en “Memories” o en “Do They Dream”, en este caso con mayor participación del piano.

 

Siguiendo con los leitmotivs, hay que destacar el de Tom Ford. El creador del parque con aspecto de Anthony Hopkins tiene un tema que escuchamos en varios cortes, sobre todo en la primera mitad de “Dr. Ford”, una delicada melodía que Djawadi nos presenta violín solista sobre una base sintetizada y que después recoge el piano conservando íntegro su tono emotivo.

 

Este tema se encuentra también en “Reveries”, aunque en este caso con sintetizadores que le otorgan una sonoridad onírica. Se escucha cuando Ford sube al parque y habla con un niño en el segundo episodio.

Asimismo, lo oímos al final de “Someday”, un corte destacado que se utiliza en el último capítulo, en una escena nocturna en la playa, donde Teddy y Dolores hablan de la posibilidad de encontrar un nuevo mundo. La música es una pieza lenta, un adagio de cuerdas muy emotivo y con cierto tono esperanzador que acaba resultando llena de falsedad con la aparición de Ford explicando a su público el rumbo que tomará el parque en adelante.

 

Por último, en cuanto a leitmotivs se refiere, queda hablar del tema del Hombre de Negro –o MIB para abreviar-, un motivo con evidentes tintes de amenaza que suena ya en el primer episodio cuando el personaje de Ed Harris aparece en la casa de Dolores y hace de las suyas. Armónica, percusión, guitarra y cuerdas en tonos graves se unen para formar un sonido distorsionado, siniestro que desemboca en un motivo de siete notas.

Me gustaría también comentar algunos tracks que tienen un papel destacado en la historia. En primer lugar, el homenaje que hace Djawadi a la banda sonora de Fred Karlin para el Westword original en “Freeze All Motor Functions”, donde incluye un efecto sonoro similar al del corte “The Gunslinger” que aparecía en la BSO de 1973. Para más inri, en la escena en la que suena, con Bernard investigando en los sótanos del complejo, se ve en un rincón al androide “aparcado” con aspecto de Yul Brynner.

El anterior es un tema con predominio de la electrónica, como casi todos los que ambientan las salas de control del parque, entre los que podemos citar “Online”, “No One’s Controlling Me”, “The Stray” y “Violent Delights”, este último el mejor de todo este grupo, en el que los sintetizadores dan impulso el intento de huida de Maeve del complejo.

“The Maze” es otro de los temas destacados, para la secuencia en que el Hombre de Negro va al pueblo de Pariah para recabar información sobre el misterioso laberinto que está buscando. Guitarra española y cuerdas ambientan el carácter fronterizo del poblado hasta que las cuerdas parecen esbozar con sus primeras notas el tema de los Lannister de Juego de Tronos. Más adelante, el track va ganando en intensidad con percusión, sintetizadores e incluso guitarra eléctrica, creando un ritmo donde podría insertarse perfectamente el tema de Sweetwater.

Otra de las piezas más interesantes es “Trompe l’Oeil” para una escena donde se revela uno de los misterios de la trama –de ahí su título, que significa trampantojo, ilusión óptica-, en concreto cuando se descubre en el último episodio quién es realmente uno de los protagonistas de la historia. La música incluye el tema del personaje en cuestión interpretado por chelos y contrabajos al principio y por toda la sección de cuerda después. Una escena de lo más reveladora donde la música tiene un papel esencial como parte del guion.

 

Y otro de los momentos significativos de la serie –en especial sobre la historia y el papel de Dolores– es el correspondiente a “Bicameral Mind”, una pieza que engloba algunos de los leitmotivs principales, como el de Ford, el de “This World” e incluso un apunto del tema de los “Main Titles”.

En resumen, el trabajo de Djawadi para esta primera temporada de Westworld es una banda sonora compleja donde ha debido engranar distintos sonidos y estilos para que funcione como un todo, combinando temas orquestales melódicos con piezas atmosféricas más frías donde los sintetizadores tienen la palabra, y todo ello aderezado con el anecdótico uso de versiones de canciones conocidas cuyo papel es trivial en algunos momentos y fundamental en ciertas escenas clave.