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  Escape

 
Edwin Wendler
     
Año:   2012
Sello:   Perseverance Records
Edición:   Limitada a 500 copias
Nº Tracks:   15
Duración:   58:11
     
Ficha IMDB
 
Web del Compositor
 
 

Reseña por:
Asier G. Senarriaga

 
1. Andaman Sea (2:45) *
2. The Hijacking/Cambridge (3:27)
3. Plans (2:22) *
4. Welcome to Thailand (2:19) *
5. Patients (3:13)
6. Chase and Abduction (2:19)
7. The Island (3:51)
8. Stop that Kid! (1:58)
9. Ashes to Beauty (2:53) *
10. Diversion (2:07)
11. Tribulation (1:09)
12. Point of No Return (6:39) *
13. Escape (9:37) *
14. The Shore (7:05) *
15. Escapees (Bonus Track) (6:27)
 
*Los mejores tracks
 
 

“Andaman Sea”

“Plans”

“Escape”

“The Shore”

“The Shore” – Coda Final

 


 La habilidad y el talento con que una composición atraviesa el punto de no retorno, empezando a calar en el estado de ánimo del oyente, logrando que sientas que a través de la música la historia narrada en imágenes y mediante la partitura de Edwin Wendler ha conseguido que te impliques y sufras por los personajes, “Ashes to Beauty”, “Plans” “Escape”, pero sobre todo, uno de esos temas que a cualquiera de los más grandes harían sentirse orgullosos, “The Shore”, uno de los tracks del año, belleza melódica con profundidad emotiva, emoción en su estado más puro (atentos a partir del 04:23), sencillamente sensacional.


Lo desconocido del film y su dificultad para llegar a grandes audiencias, y que este score pueda pasar desapercibido, cuando está creado con el corazón y el alma a un tiempo, y eso, damas y caballeros, hay que premiarlo, aun en la sencillez hay que descubrirse ante la grandeza. 


No hay ninguna duda en la elección, un acontecimiento trágico devastador ha sucedido y la entereza de un hombre que se viene abajo y lucha por que la esperanza perviva en su interior, a pesar de la dureza con la que la vida se empeña en tratarlo, alcanza un éxtasis musical a su llegada a “The Shore”, y un nudo en la garganta de emoción ante la descripción musical pautada por la entrada del shakuhachi, es la consecuencia, las lágrimas, su resultado.

 

 
Una partitura inadvertida puede dar lugar
a un descubrimiento musical asombroso: Escape
 

altVamos a ser claros desde un principio, Escape no es un blockbuster, no es una película que va a verse estrenada en varios cientos de salas de cada país y que vaya a hacer una taquilla histórica. Todo lo contrario, se trata de un film pequeño, de poco presupuesto, con una historia sencilla, llena de dramatismo, más del que puede aparentar, sorprendentemente poco complaciente con el espectador, y que pudiera confundirse con un Estrenos TV al uso de cualquier sobremesa de fin de semana. Sin embargo, hay varios detalles que la hacen destacar, si bien no para que señalemos que se trata de una obra imprescindible, sí para apuntar varios signos de interés que la hacen destacar por sí misma y que nos animan a recomendarla desde aquí.

Comenzando por su profunda humanidad, que emociona muy de veras en su tercio final, cuando ya nos hemos encariñado con los personajes y conocemos su historia y sus tragedias, su carencia de ambiciones, que en este caso en un punto muy a su favor, las estupendas interpretaciones de su trío protagonista, un carismático y entrañable John Rhys-Davies, extraordinario en su sencillez y a la vez hondura, un C. Thomas Howell que demuestra el buen actor que se ocultaba en sus films ochenteros, y que por tan solo una escena, la final, ya se ha ganado mi respeto y admiración, y su mujer en el film, Anora Lyn, cuya vulnerabilidad y fuerza a un tiempo en cada mirada calan en el espectador; para terminar por último con el score de Edwin Wendler, un compositor no muy conocido, pero que lleva reclamando un largo tiempo la atención del aficionado, sobre todo si sigue acometiendo proyectos como este Escape, y entregándose en sus composiciones, como en el caso que nos ocupa.

altY es que Edwin, tras trabajar un tiempo como orquestador y colaborador de John Ottman en films como The Resident, Unknown o The Losers, y componer para cortos como Azureus Rising, para el que creó por cierto un brillante y adrenalínico trabajo, o Wrong Hollywood Number, con un delicioso mickeymousing de diversión y comedia, una historia navideña como Christmas with a Capital C, o pequeños films como Cheshire Adventures o Home The Horror Story, el documental necesarioThe Right to Love An American Family, sobre la injusta discriminación a las familias del mismo sexo, o la aventurera The Mark y su secuela, creemos muy fehacientemente, que con Escape logra su mejor partitura hasta la fecha.

Se trata de una composición creada desde el corazón, y se nota, se percibe el cariño puesto en cada nota, en cada entrada musical en pantalla, en cada preciosismo y flourish a lo largo de la obra y en lo bien estructurada y el magnífico guión musical que tiene. Wendler se mueve en tres ámbitos, primero describe el hábitat en que transcurrirá la trama, las Islas de Tailandia, concretamente en “Andaman Sea” a modo de tema central,
 

…desarrollado de manera más étnica en “Welcome to Thailand” (pimpante y deliciosa rendición que transmite positivismo y ganas de vivir), recurriendo puntualmente a este tema principal para situar a  los personajes y la acción; segundo, en el tema de amor, o de la familia, de los dos protagonistas, “Plans” (variación dulce de la melodía central, puntuada por la extrema dulzura de una casi inapreciable voz femenina en el fondo del espectro sonoro), un matrimonio que decide cambiar de vida tras el fallecimiento de su pequeña hija, viajando al país oriental para ayudar como médicos sin fronteras;
 

…y los motivos de persecución-acoso-tensión del secuestro, cautiverio y posterior escape final del protagonista, y el amigo que encontrará allí, preso como él, en espera de rescate, y que cambiará su percepción del mundo y de su propia existencia, haciéndole recuperar su fe en Dios y la esperanza. 

altTodo ello pautado por el compositor mediante percusiones trabajadas, arreglos atávicos, vibrantes ostinatos, y crescendos obsesivos de tensión soterrada, “The Hijacking”, “Chase and Abduction”, “Point of No Return”, “Escape”,

…hasta alcanzar la liberación, no sólo física, sino también espiritual, gracias a primero, el elegíaco “Ashes to Beauty”, y posteriormente, al temazo incontestable de la obra, y al que se puede situar sin discusión, en el Olimpo de mejores tracks de los últimos años, el muy horneriano y lleno de esperanza, emoción y magia melódica, “The Shore” (atentos al modo en que, en combinación con las imágenes, el momento de dolor de la transmisión de una trágica noticia, a partir del 4:23, es pautado por el shakuhachi para hacer que nuestros ojos se llenen de lágrimas al tiempo que lo hacen los de los personajes, sencillamente magistral).
 

  

Sin lugar a dudas, un trabajo que merece el mayor de los éxitos y reconocimientos, grabado en Praga por la City of Prague Philharmonic Orchestra, dirigida por el Maestro Nic Raine, dotando a la obra de ese hálito de trascendencia que sólo las mejores orquestas transmiten y que dan ese último impulso a las grandes partituras, ese que las puede otorgar, perdurabilidad. Escape es sin duda, una de ellas, y bien lo merece, denle una oportunidad a este trabajo, estamos muy seguros de que lo van a disfrutar, y nos lo agradecerán.

Aquí mismo pueden encontrar un buen ejemplo de ello:

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Y si en alguna ocasión no encuentran sentido a las cosas que les ocurren, si en alguna ocasión pierden la esperanza, se sienten perdidos, y abandonados en el mundo, agárrense a aquello que dote su vida de sentido, no desistan en lo que les llene y haga felices,

aunque suponga romper con todo lo que se conoce y nos mantiene en los márgenes de la comodidad,

el camino es a veces tan importante, como el objetivo,

para entender el sendero por el que todos estamos obligados a viajar,

o del que…

Escapar.

Más información sobre Edwin Wendler:   www.edwinwendler.com/

ESCAPE – Original Score (Excerpts)